La Casa Blanca anunció hoy que la reunión que tenía prevista el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con líderes de los dos partidos en el Congreso, prevista pare el 18 de noviembre, ha sido aplazada hasta el 30 del mismo mes por "problemas de agenda" de los republicanos.
En un escueto comunicado, la Casa Blanca informó de que el aplazamiento se hizo a petición del líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, y del líder de la minoría de la Cámara de Representantes, John Boehner.
"Debido a conflictos de programación en la organización de sus asambleas, la reunión del presidente con los líderes de ambos partidos ahora se llevará a cabo en la Casa Blanca el martes 30 de noviembre".
Tras el triunfo republicano en las legislativas del pasado 2 de noviembre, Obama abrió una ofensiva para ganarse a los republicanos y les expresó su disposición a colaborar y trabajar de manera conjunta en los asuntos prioritarios para el país.
Como muestra, el presidente convocó a los líderes de ambos partidos a una cumbre en la Casa Blanca para el 18 de noviembre y ahora pospuesta hasta finales de mes.
Entre los invitados a la misma están la presidenta saliente de la Cámara, Nancy Pelosi, el presidente de la mayoría demócrata en ese foro, Steny Hoyer, y el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid.
Por la parte republicana, asistirá el previsible nuevo presidente de la Cámara, John Boehner, y su "número dos", Eric Cantor, junto al líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.
Según adelantó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, estaba previsto que el encuentro, una reunión de trabajo y una cena de carácter "social", sea el primero de toda una serie.
Obama ha citado además para el 2 de diciembre en la Casa Blanca a los gobernadores del país, la mayoría de ellos republicanos.
En estas elecciones, los republicanos se han hecho con el control de la Cámara de Representantes, donde necesitaban al menos 39 escaños para imponerse a los demócratas y ha conseguido al menos 60.
La oposición ha conseguido también importantes avances en el Senado, donde arrebata al menos seis escaños a los demócratas, aunque no podrá llegar a los diez que requería para que la Cámara alta cambiara de manos.
El Congreso seguirá funcionando con su actual composición de mayoría demócrata en ambas cámaras hasta enero, cuando comenzará la legislatura emanada de los comicios del martes, en los que los republicanos lograron más de 60 nuevos escaños en la Cámara y seis más en el Senado.