Las cuatro centrales sindicales más grandes de Perú presentaron hoy un plan, inédito en América Latina, para proteger los derechos laborales de tres millones de peruanos que viven alrededor del mundo.
El Plan Intersindical para las Migraciones Laborales 2010-2014 fue presentado por los sindicatos CGTP, CTP, CUT y CATP, en la sede en Lima de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El documento busca promover los derechos de los trabajadores migrantes, con independencia de su situación y sin distinción alguna, mediante la asesoría jurídica gratuita.
Asimismo, pretende mejorar las capacidades orgánicas de los sindicatos en este tema e informar a los Gobiernos sobre la construcción de redes trasnacionales de apoyo al migrante.
También, identificar las características y problemas de la migración juvenil y la sensibilización sobre la problemática de las trabajadoras del hogar.
El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores del Perú (CUT), Julio César Bazán, declaró que el plan forma parte de la estrategia global para enfrentar "las condiciones adversas para el trabajador, de escasez de empleo y de una falta de respeto de los derechos laborales".
Bazán remarcó que también surgió de la "imposibilidad de tener un diálogo abierto con el sector empresarial y gubernamental" en momentos de crisis financiera mundial y a pesar de la estabilidad de la economía peruana.
A su turno, la presidenta de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Carmela Sifuentes, remarcó que la migración también trae "discriminación y xenofobia" contra los trabajadores, además de la ruptura familiar a nivel doméstico.
Sifuentes afirmó que las centrales sindicales han asumido la problemática migratoria como parte de su "agenda técnico política".
En tanto, el secretario general de la Central de Trabajadores del Perú (CTP), Elías Grijalba, lamentó que generalmente "hay diálogo, pero no hay resultados porque, a veces, hay prepotencia y falta de oportunidades", pero enfatizó que los esfuerzos tienen que seguir.
Grijalba recordó que la flexibilización de las leyes laborales comenzó en 1992, durante el gobierno de Alberto Fujimori, lo cual alentó las migraciones porque el trabajador se vio totalmente desprotegido en Perú.
El plan presentado por los sindicatos peruanos ha sido elaborado en coordinación con el proyecto de la OIT sobre migraciones Migrandina, el Instituto Sindical de Cooperación al Desarrollo y el Instituto laboral Andino, entre otras entidades.
El coordinador técnico principal del proyecto Migrandina, José Luis Ibáñez, dijo a Efe que Perú es el único país en Suramérica que ha puesto en funcionamiento el instrumento andino de migración laboral, que facilita el tránsito e intercambio de trabajadores en la Comunidad Andina (CAN).
Alrededor del 22% de migrantes peruanos vive actualmente en Chile y un 17% en Bolivia, mientras que Perú tiene en su territorio 9.600 argentinos y 5.760 chilenos, según cifras de Migrandina.
Ibáñez destacó que en los últimos años ha habido tres procesos importantes de regularización de migrantes en Chile, Argentina y Brasil, países receptores de "grandes contingentes de migrantes peruanos y bolivianos".
El coordinador de Migrandina recordó que en el norte de Ecuador residen 350.000 colombianos y en el sur ecuatoriano hay una importante colonia peruana que se ha beneficiado con la firma de una tratado para el reconocimiento de sus derechos de residencia.
"El derecho fundamental (que se reclama) es la regularidad porque una vez que uno es residente en un país ya no hay discriminación, ni ningún otro tipo de dificultades por nacionalidad (para obtener los beneficios laborales)", añadió Ibáñez.
De acuerdo con las cifras ofrecidas por Ibáñez, Colombia tiene cuatro millones de habitantes en el exterior, Ecuador y Perú tienen tres millones y Bolivia dos millones en el extranjero.