Los sindicatos de Bolivia pusieron hoy al presidente Evo Morales contra las cuerdas en vísperas del Día del Trabajador con protestas en varias ciudades para exigir un aumento salarial por encima del 5 por ciento ofrecido oficialmente.
Los maestros de las escuelas públicas paralizaron las clases por un día y salieron en manifestaciones colapsando el transporte de varias capitales de departamento y especialmente en La Paz.
Para el Gobierno del ex sindicalista Morales, quien se encuentra en Venezuela para firmar acuerdos de cooperación con su homólogo Hugo Chávez, el 5 por ciento no se puede revisar y será anunciado este sábado en coincidencia con el Día Internacional del Trabajador.
En La Paz, según constató Efe, al menos 4.000 educadores ocuparon el centro de la ciudad gritando la consigna: "aviones no, salarios sí; misiles no, salarios sí" para criticar la compra de dos aviones presidenciales y la posible adquisición de misiles rusos.
Una de las dirigentes de los maestros de La Paz, Wilma Plata, también ha criticado que el Gobierno "haya derrochado dinero" en una reciente cumbre sobre el clima, pero cuando "los trabajadores piden el derecho a comer, les dice que hay imposibilidad".
La Asociación de Suboficiales y Clases de Policías advirtió que ha concluido "su estado de emergencia" para organizar movilizaciones sorpresivas en las que participarán los policías de bajo rango, sus esposas y los uniformados jubilados.
El sargento Víctor Luna y el suboficial Edgar Ramos, que dirigen esa asociación, dijeron hoy a Efe que no puede contener a sus bases, que comenzarán a movilizarse desde el lunes para exigir el aumento de un 25 por ciento en sus salarios.
Hoy también creció de 30 a 46 el número de fabriles que desde el martes están en huelga de hambre, que reclaman para el sector un aumento del 12%, en tanto que los trabajadores públicos en salud han reclamado un 26,5%.
Incluso la Central Obrera Boliviana (COB), cuyos dirigentes han respaldado otras políticas de Morales, se ha visto obligada por los sindicatos a convocar a una huelga general para el próximo martes 4 de mayo para rechazar el incremento salarial oficial.
El Gobierno defendió su propuesta con el argumento de que la inflación en 2009 fue de 0,26%, aunque para este año proyecta un 4,5%.
Pero además, el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, pidió en las pasadas horas la "comprensión" a los sindicatos con el argumento de que no podían hacer un mayor esfuerzo para este año debido a que destinará otros fondos a la inversión en industrias.
Sin embargo, uno de los dirigentes de la Central Obrera Departamental de La Paz, José Carvajal, apuntó hoy que en años anteriores Morales aceptó que los salarios subieran entre un 8 y 14 por ciento porque estaba en medio de varios procesos electorales que le favorecieron.
De su parte, el portavoz presidencial, Iván Canelas, criticó en una rueda de prensa las movilizaciones y comentó que entre el 2002 y el 2005 el aumento salarial fue del 9%, mientras que en la gestión de Morales desde el 2006 la subida alcanzó un 40%.
Canelas también rechazó las críticas sindicales a la compra de un avión francés para el mandatario en 38,7 millones de dólares.
Dijo que no se puede relacionar el gasto que se hará de una vez para la nave con lo que demandaría el incremento salarial cada mes, y defendió que la compra del avión se trata de un asunto de seguridad para la vida del presidente Morales, que usa una nave de 1975.
Como una señal del clima conflictivo en la relación entre Morales y los sindicatos, el Gobierno confirmó hoy que mañana no se programó ningún acto oficial por el Día del Trabajador como en las gestiones anteriores.
Según Canelas, Morales compartirá mañana un partido de fútbol con algunos trabajadores fabriles para inaugurar una cancha.
En tanto, la COB y otros sindicatos han convocado a organizar una marcha de protesta contra el gobernante izquierdista que, según han señalado hoy varios medios, vive uno de sus peores momentos desde que accedió a la presidencia en 2006.
Además de las protestas por el salario, este viernes se cumple el quinto día de un bloqueo en la ruta entre La Paz y la Amazonía, donde un grupo campesino reclama una planta para procesar cítricos, hay otro corte de carretera en el Altiplano y problemas en la frontera con Brasil.