El protagonismo del béisbol venezolano y latinoamericano volvió a ser completo en la pasada jornada de las Grandes Ligas con los abridores Carlos Silva y Carlos Monasterios que mantuvieron su invicto desde el montículo.
Mientras que el toletero mexicano Adrián González también reivindicó su condición de aspirante máximo a luchar por el título de mejor jonronero de la Liga Nacional después de volarse dos veces la barda.
La jornada también tuvo al dominicano Juan Uribe y los venezolanos, el campocorto Marco Scutaro y el jardinero Bobby Abreu como peloteros claves en el ataque de sus respectivos equipos para irse con la victoria.
Silva volvió a lanzar una gran pelota para mantener su racha triunfal, que llegó a ocho triunfos consecutivos después que los Cachorros de Chicago vencieron por 6-1 a los Piratas de Pittsburgh.
Silva (8-0) estableció la mejor marca en 43 años para un comienzo de temporada de un lanzador de los Cachorros después de permitir sólo una anotación en siete episodios que estuvo en el montículo.
El trabajo de Silva tuvo doble mérito porque lanzó de esa manera a pesar de un aparente caso de molestias estomacales que resultaron en varias visitas al baño.
"Intenté no pensar en eso", declaró Silva. "Sólo me preocupe de salir allá fuera y hacer mis lanzamientos".
Silva permitió cuatro imparables, ponchó a cinco y dio una base por bolas en su primera apertura contra los Piratas desde el 2003 para convertirse en el primer abridor de los Cachorros que inicia la temporada de 8-0 desde que el zurdo Ken Holtzman se logró 9-0 en la de 1967.
"La verdad es que me están saliendo muy bien las cosas, tengo control con mis lanzamientos y luego el equipo el equipo me da todo el apoyo con el juego defensivo y bateo oportuno", declaró Silva, que la pasada temporada no estuvo bien con los Marineros de Seattle.
No pudo ser más oportuno el primer jonrón del año que pegó el segunda base Blake DeWitt, que remolcó cinco carreras -empató su mejor marca personal-, en la victoria de 12-4 que lograron los Dodgers de Los Ángeles frente a los Cardenales de San Luis.
El bateo latinoamericano de los Dodgers estuvo representado por los dominicanos Rafael Furcal de 5-2, con una anotada y dos impulsadas; y Manny Ramírez de 3-1 con una anotada, mientras que el venezolano Carlos Monasterios se fue de 2-0, sin producción.
Pero el novato Monasterios (3-0) si estuvo brillante en el montículo al quedarse ganador después de lanzar seis entradas completas para espaciar cuatro imparables con tres carreras permitidas, dio tres bases por bolas y no sacó ningún ponche.
"Tengo confianza en la manera como estoy lanzando y me siento cómodo desde el montículo", declaró Monasterios. "El ataque siempre me apoya muchísimo para hacerme más fáciles las cosas".
El cerrador panameño Manuel Corpas se encargó de sacar el último "out" del partido que ganaron los Rockies de Colorado por 5-1 ante los Astros de Houston y se quedó con el séptimo rescate en lo que va de temporada.
El protagonismo de los bates latinoamericanos lo encabeza González al ser el verdugo que con dos cuadrangulares permitió a los Padres de San Luis ganar por 3-1 ante los Filis de Filadelfia.
El primero de los dos jonrones solitarios de González (13) terminó la búsqueda de un juego sin hit del abridor estelar Cole Hamels con un out en la séptima entrada.
González conectó una línea por encima de la barda sobre la cerca del jardín izquierdo para romper un empate a 0-0 que señalaba la pizarra, mientras que campocorto Scott Hairston conectó jonrón tres lanzamientos después para lograr una ventaja parcial de 2-0, que iba a ser todo lo que necesitase el pitcheo de los Padres.
"Él era Hamels, sólo cometió un par de errores y nosotros sacamos la pelota", declaró González, que se fue de 3-2 con dos carreras anotadas y dos impulsadas. "Sólo hizo un par de lanzamientos malos".
El abridor japonés Daisuke Matsuzaka impuso su dominio desde montículo para llegar a las 150 victorias como profesional, pero fue Scutaro el que puso el bateo oportuno para que los Medias Rojas de Boston venciesen 4-1 a los Indios de Cleveland.
Scutaro conectó tres dobletes y anotó dos carreras para liderar el ataque de los Medias Rojas, que se pusieron con marca de 9-2 en los partidos que han jugado fuera de Boston desde el pasado 18 de mayo.
Además de Scutaro, que se fue de 4-3, su compatriota, el receptor Víctor Martínez tuvo de 4-2, una impulsada y los dominicanos David Ortiz de 4-0, una remolcada y Adrián Beltré de 4-1, una anotada.
El bateo oportuno del venezolano Abreu volvió a ser decisivo para que los Angelinos de Los Ángeles venciesen por 4-2 a los Atléticos de Oakland y se convirtiesen en los nuevos líderes de la División Oeste de la Liga Americana.
Abreu pegó un jonrón de dos carreras y Kazmir ganó por tercera vez en cuatro aperturas para los Angelinos, que lograron su sexta victoria consecutiva, y empataron su mejor racha en lo que va de temporada.
El campocorto dominicano Erick Aybar conectó un triple productor mientras los Angelinos mejoraron su marca a 8-1, desde que el cubano Kendry Morales se rompiera la pierna al brincar en el plato cuando celebraba un grand slam que terminó el partido ante los Marineros de Seattle, el pasado 29 de mayo.
El batazo de Abreu (7) fue un cuadrangular en el primer episodio y dio a los Angelinos la ventaja inicial que ya no iban a perder en todo el partido.
Los Angelinos volvieron a beneficiarse del bateo oportuno y productivo de Aybar, que se fue de 3-1, con una anotada y una impulsada, mientras que Abreu tuvo de 4-1, con una anotada y dos impulsadas.
Uribe siguió haciendo una gran labor en la novena de los Gigantes de San Francisco al producir cuatro carreras que permitieron a su equipo ganar por 6-5 ante los Rojos de Cincinnati.
El campocorto dominicano remolcó cuatro anotaciones con un par de sencillos y le dio a los Gigantes la ventaja definitiva en un partido de cambios constantes en la pizarra.
Uribe, que ocupa el puesto de titular en la novena de los Gigantes por la lesión del veterano colombiano Edgar Rentería, tuvo un sencillo de dos anotaciones en la tercera entrada y otro igual en la séptima.
Rubén Mantilla