La temporada de las Grandes Ligas del 2009 permitió a los Yanquis de Nueva York recuperar el título de la Serie Mundial, su vigésimo séptimo en la historia de estos campeonatos, con lo que revalida su extensa dinastía.
En el plano individual, el gran protagonista fue el primera base dominicano de los Cardenales de San Luis, Albert Pujols, nuevo 'rey' de los jonroneros y ganador de su tercer premio de Jugador Más Valioso (MVP) por segundo año consecutivo.
Los Yanquis volvieron a ser protagonistas en las mayores después de nueve años de espera y un gasto de 1.600 millones de dólares en sueldos, que le valieron para vencer cuatro partidos de siete a los Filis de Filadelfia en la serie del 'Clásico de Otoño', y llevarse el campeonato.
Los Bombarderos del Bronx, que estrenaron un nuevo campo del Yankee Stadium a un costo superior a los 1.500 millones de dólares, lograron coronarse campeones en la primera temporada que vio acción la flamante grama.
La coronación se produjo tras una espera de nueve años desde que en el 2000 completaron una seguidilla de tres títulos en fila al vencer en cinco juegos a sus vecinos, los Mets de los Nueva York, para caer en un vacío desde el 2001.
A pesar de la inversión de millones de dólares y del protagonismo del equipo, su título se vio ensombrecido desde antes de iniciar la campaña, cuando se dio a conocer que su adquisición más cara, el antesalista Alex Rodríguez, había consumido sustancias prohibidas.
Rodríguez, dio positivo a dos esteroides anabólicos, incluida la testosterona en pruebas de dopaje que le realizaron en 2003, cuando fue elegido MVP de la Liga Americana, como miembro de los Vigilantes de Texas.
El pelotero dominicano, jugador desde hace cinco temporadas con los Yanquis de Nueva York y el mejor pagado en las Ligas Mayores, fue incluido en una lista de 104 jugadores de Grandes Ligas que dieron positivo en 2003 a sustancias que mejoran el rendimiento.
Pese al escándalo de A-Rod, los Yanquis tuvieron la suerte de contar con el brazo de Andy Pettitte y el bate del designado japonés Hideki Matsui, quienes se convirtieron en pilares del equipo al final de la temporada.
Matsui, elegido el MVP de la Serie Mundial, remolcó seis carreras para igualar un récord en un juego del Clásico de Otoño, y Pettitte volvió a ser el amuleto en el duelo decisivo tras guiar a los Yanquis hasta proclamaron campeones.
Parte clave del triunfo fue el cerrador panameño Mariano Rivera (campeón en 1996 y 1998-2000), quien se encargó de sacar los cinco 'outs' finales, el último sobre Shane Victorino a quién obligo a batear un rodado débil por la intermedia, para cerrar la obra.
Por su parte, los Filis no pudieron con la presión de la final y su intento por lograr ser el primer equipo de la Liga Nacional que gana dos títulos seguidos de la Serie Mundial en 33 años se quedó corto, después de que en las temporadas 1975 y 1976 los Rojos de Cincinnati lo lograran.
Mención aparte lleva la actuación de otro latino, el dominicano Pujols, quien se hizo del título de mejor jonronero de la campaña del 2009, después de volarse la barda en 47 ocasiones, una más que Prince Fielder, de los Cerveceros de Milwaukee.
El toletero también ganó el premio de MVP por segundo año consecutivo, algo que no había conseguido ningún otro desde Barry Bonds, del que se espera anuncie su retirada oficial después de otra temporada sin calzarse los 'spike'.
Su compatriota, Carlos Peña, de los Rays de Tampa Bay, se hizo de ese título, pero en la Liga Americana, al conectar 39 vuelacercas.
Otro dominicano más, el parador en corto Hanley Ramírez consiguió el mejor promedio de bateo en la Liga Nacional, con .342, superando al antesalista venezolano Pablo Sandoval, de los Gigantes de San Francisco, que tuvo .330 cuando salió al plato.
Si los anteriores destacaron por su aportación en el campo de juego, el dominicano Manny Ramírez lo hizo tanto dentro del diamante como fuera por el consumo de substancias prohibidas, como le sucedió a su compatriota David Ortiz.
Después de que consiguió un contrato con los Dodgers de Los Ángeles, el jardinero fue suspendido 50 partidos el 7 de mayo, por violar la política contra las sustancias prohibidas.
El joronero dominicano, que firmó un contrato por 45 millones de dólares y dos años justo antes de comenzar la temporada del 2009, se convirtió en la estrella más importante del béisbol suspendida por el consumo de substancias para mejorar el rendimiento atlético.
Ramírez fue el tercer jugador de las mayores suspendido este año, junto al relevista puertorriqueño de los Filis, J.C. Romero, sancionado 50 partidos al inicio de la temporada por dar positivo, misma suerte para el lanzador de los Yanquis, Sergio Mitre.
Sin embargo, el béisbol latinoamericano volvió a triunfar en las Grandes Ligas, con Rivera haciendo historia como el mejor cerrador de todos los tiempos en la Serie Mundial, después de haber ganado el quinto título del 'Clásico Mundial' junto con el receptor boricua Jorge Posada.
El joven lanzador venezolano Félix 'el Rey' Hernández, de los Marineros de Seattle, y el campocorto Elvis Andrus, de los Vigilantes de Texas, se quedaron a las puertas de conseguir los premios de Cy Young y Novato del Año, respectivamente, en la Liga Americana.
Hernández, con marca de 19-5 y 2.49 de efectividad, no pudo superar a Zack Greinke, de los Reales de Kansas City, que fue el ganador del premio a los lanzadores jóvenes.
Mientras que Andrus, de 21 años, gran revelación de la temporada, sufrió una gran decepción al conocer que el premio de Novato del Año se lo dieron al relevista Andrew Bailey, cerrador de los Atléticos de Oakland, que no era favorito de nadie.
Asimismo, este año el béisbol estadounidense y latinoamericano se vieron superados por el asiático, tras la segunda conquista consecutiva del Clásico Mundial por Japón, que revalido el título con victoria de 5-3 frente Corea del Sur en la final.
Estados Unidos perdió en las semifinales 9-4 frente a los campeones, mientras que Venezuela cayó por 10-2 ante la novena surcoreana, con lo que se confirmaba el gran potencial del deporte de las bolas y los 'strikes' en el mundo asiático.