A medida que transitamos hacia el 2 de mayo del 99, menos posibilidades de triunfo vislumbramos para la Oposición. Las luchas internas y externas caracterizadas en sus componentes parecen empañadas en insistir a que el voto independiente que ayudaría a ganar; sufra su más alta decepción. Porque si así somos ahora, ¿qué se espera si llegamos al poder?.
Tengo especial respeto por los ciudadanos Ricardo Martinelli, Sandra Escorcia, J.J. Vallarino, Guillermo Ford, Joaquín F. Franco, Mireya Moscoso y Rubén Arosemena. La historia política los presenta en estos momentos como los líderes de los partidos responsables y representantivos de la oposición real al oficialista PRD y de sus aliados.
El pensamiento y los ojos de la mayoría de ciudadanos panameños, militantes partidistas y los independientes están puestos y atentos a sus definiciones finales. Ese respeto no quita la advertencia que otro descalabro anunciado representaría su peor calificación como dirigentes políticos.
La intención no es recriminar a ninguno. Todavía las posibilidades de Unidad no han muerto. Tampoco es conveniente llevar este estilo de política hasta cuando hagan falta poco días para las elecciones, como sugiere uno de ellos, para que el menos afortunado con las encuestas se "baje" para respaldar al otro.
Los electores no son niños ni "cosas" que se ponen donde a cualesquiera se les ocurra. Es bueno recordar aquí la experiencia de los venezolanos en las últimas elecciones.
Cuando me refiero al estilo de política inconveniente, me refiero a las Expulsiones recientes en el Partido Arnulfista y a las intenciones anunciadas de un importante colectivo en el MOLIRENA para "guillotinar" al Presidente del MOLIRENA; Guillermo Ford en la convención del 10 de enero próximo. Salvo mejor opinión, no entiendo cómo se quiere triunfar con un Arnulfismo deteriorado por ellos mismos varias veces y con un MOLIRENA que insiste en descuartizarse. Y pensar que son los dos partidos que supuestamente liderizan la coalición Unión Por Panamá.
Con la división en la oposición es suficiente para estar pesimistas. Y si agregamos los ingredientes negativos para ayudar al mal sabor, razón tiene el PRD para estar muertos de la risa. Porque la Unidad total de la oposición no es exclusivamente necesaria para sumar los votos, sino también para ofrecer o vender una excelente imagen a esa mayoría de ciudadanos que sin estar inscritos en partido alguno, están al tanto de las alternativas que los políticos les ofrezcan.
Si aún no es suficiente para justificar la Unidad y el comportamiento con madurez política, sumemos los adherentes de los siete partidos (oposición y tercera fuerza) y verán que no llegamos a la mitad de los que tienen los adversarios.