El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, reafirmó hoy que no se alejará de la principal agrupación de la coalición que lo llevó al poder en los comicios generales del 2008 e insistió en que prevé concluir "bien" su mandato en 2013.
Lugo respondió así a rumores de prensa que señalaron que los minoritarios grupos de izquierda que conforman la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), que llevó al ex obispo al Gobierno, hayan exigido al jefe de Estado su alejamiento del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA, de centroderecha).
El PLRA, del que forma parte el vicepresidente paraguayo, Federico Franco, quien no oculta sus marcadas desavenencias con el mandatario, representa a la principal fuerza política dentro la APC.
Un sector de ese partido avaló en 2009 las amenazas lanzadas por varios agrupaciones de la oposición de someter a un juicio político al mandatario por presunto mal desempeño en sus funciones.
Lugo, que prosigue con su reposo de cuatro días en la residencia presidencial Mburuvichá Róga tras la cirugía "endoscópica prostática" a la que fue sometido el viernes, dijo a periodistas que nunca conversó con los grupos de izquierda sobre su eventual distanciamiento de ese partido.
Además, sostuvo que en ningún momento habló de realizar una reforma constitucional, como lo anunciaron en reiteradas ocasiones algunos de sus colaboradores, para emprender una depuración de los poderes del Estado y, presuntamente, introducir en la legislación la figura de la reelección.
Lugo, cuya llegada al poder supuso el fin de 61 años de Gobierno del Partido Colorado, mencionó también que tiene como objetivo "terminar bien en 2013 (su mandato) y dar a la ciudadanía una herencia democrática con instituciones fortalecidas".
Los rumores solo caben en las cabezas de algunas personas que deberían hacerse cargo de sus declaraciones, afirmó.
La reelección presidencial fue eliminada de la actual Constitución paraguaya, promulgada en 1992, en plena transición democrática tras el derrocamiento de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), por temores a proyectos autoritarios.