El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, expresó hoy que su Gobierno realiza un seguimiento "prudente" del secuestro hace tres días de un importante ganadero del norte del país.
Fidel Zavala, de 45 años y miembro de una acaudalada familia dedicada a la ganadería, fue llevado de su hacienda de Paso Barreto, a 500 kilómetros de Asunción, en el norteño departamento (provincia) de Concepción, por un grupo armado del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Los captores del empresario exigen cinco millones de dólares de rescate, según fuentes policiales, y los familiares pidieron a las autoridades que no interfieran en las negociaciones.
"Para la familia Zavala y para mi Gobierno la única prioridad es el retorno con vida de Fidel Zavala. Respetamos y por ello debemos acompañar esta prioridad y facilitar todo lo que esté a nuestro alcance para que este objetivo se cumpla", afirmó Lugo tras visitar a los afectados.
El hecho, que ha estremecido en este país, últimamente golpeado por otros sonados casos, había obligado al jefe de Estado a desistir de una invitación para asistir a la cumbre de países bolivarianos, realizado ayer en Bolivia, para seguir de cerca las investigaciones, que se mantienen en el más absoluto hermetismo.
"Estamos en una etapa de prudente observación de la situación por expreso pedido y deseo de la familia Zavala. No podemos en este momento desconocer esta situación que se justifica en el hecho de que puedan establecer las primeras negociaciones para rescatar con vida a Fidel", expresó el gobernante.
"He visitado por segunda vez a la familia Zavala para traer mi solidaridad activa ante el sufrimiento que está viviendo en estas horas dramáticas y de incertidumbre", apuntó Lugo en el comunicado que leyó a periodistas.
Añadió que su Gobierno "no es ni será indiferente ante esta situación" y enfatizó que "estamos radicalmente en contra de este tipo de acciones que no tienen ninguna justificación humana ni siquiera política".
Zavala fue transportado en su propio vehículo, que fue abandonado en la misma propiedad con un artefacto explosivo colocado en su interior, que al estallar hirió gravemente a dos agentes locales que trabajaban en la búsqueda de los secuestradores y su rehén.
Los familiares y el Gobierno atribuyen la autoría del secuestro al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), una agrupación escindida del izquierdista Partido Patria Libre (PPL) que opera en áreas boscosas de Concepción y el vecino departamento de San Pedro, centro, la región más pobre del país.
En esas regiones se le han atribuido ataques y robos de armas de puestos policiales y militares, además de la quema de tractores de productores agrícolas.
Según las autoridades, los miembros de este grupo han recibido asesoramiento y entrenamiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).