El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, expresó hoy el malestar de su Gobierno por la entrada de militares brasileños a su país durante unas maniobras fronterizas y abogó por que ese tipo de hechos no se repitan.
"No es la primera vez que (se realizan) ejercicios militares de Brasil, que legítimamente hace en su territorio, pero de alguna manera nos extraña que puedan pasar a territorio paraguayo", dijo.
Lugo formuló estas declaraciones a los periodistas durante la jornada de Gobierno que llevó a cabo en el departamento de Cordillera, cercano a Asunción.
El jefe de Estado se expresó en esos términos en alusión a la presencia de una treintena de militares brasileños, apoyados por tanques y vehículos artillados, denunciada el pasado miércoles por policías paraguayos en el departamento de Canindeyú, al este de Paraguay.
"Nos molesta de alguna manera y queremos que estos hechos no vuelven a ocurrir", señaló Lugo, quien anunció que pondrá al tanto de esa inquietud a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien se reunirá a mediados de diciembre próximo durante la cumbre semestral del Mercosur, que tendrá lugar en Brasil.
El mandatario paraguayo añadió que "lo más sustancial es que los próximos ejercicios militares que hayan en frontera serán en coordinación y con pleno conocimiento de Brasil y Paraguay".
El nuevo embajador brasileño en Asunción, Eduardo Dos Santos, compareció este jueves ante el canciller paraguayo, Alejandro Hamed, para explicar la presencia de esos militares en territorio paraguayo.
Dos Santos señaló en la ocasión que "se trata de un movimiento regular que se hace normalmente en distintas épocas del año y que no tuvo ninguna significación que se le ha dado a primera vista".
Como reacción oficial a ese hecho, Paraguay emitió el miércoles un comunicado firmado por Hamed y por el ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini, en el que se considera esa situación como una "sistemática práctica y actitud recurrente de confrontación y provocación".
El documento indicó además que "se ha constatado la presencia en territorio paraguayo de militares a 30 metros de la frontera, en el cruce de caminos entre la Colonia Canindeyú y la Colonia Paineriha, a 30 kilómetros de la ciudad de Salto del Guirá".
"Toda incursión en el territorio nacional de efectivos policiales o militares extranjeros, sin autorización expresa del Gobierno nacional o sin coordinación con él, constituye una violación de la soberanía territorial", subrayó el texto.