El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, reconoció hoy que la reducción de la pobreza y la desigualdad son las principales deudas que tiene su país en el marco del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU.
"Somos absolutamente conscientes de que Paraguay necesita ser más equitativo e igualitario y sigue siendo una deuda pendiente que tenemos como Estado, es el mayor desafío de este Gobierno", dijo Lugo durante un discurso ofrecido en Asunción.
El gobernante se expresó en esos términos durante la presentación junto a sus ministros, en la sede del Gobierno, del "Primer Informe de Gobierno del Cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la (ONU) Organización de las Naciones Unidas".
Paraguay ha sido uno de los firmantes junto con otros 189 representantes de gobiernos de la Declaración del Milenio en la Cumbre organizada por la ONU en septiembre de 2000.
"Las poblaciones más pobres, dada su mayor vulnerabilidad y exclusión, fueron, son y serán sujetos preferentes del proceso de inclusión y de acciones afirmativas de sus derechos pues en estas poblaciones es donde se concentran la mayor cantidad de incumplimientos de derechos humanos", señaló el mandatario.
Destacó, además, que están "comprometidos como Gobierno en orientar los mayores esfuerzos para avanzar en el cumplimiento como Estado de los Objetivos de Desarrollo del Milenio".
La Presidencia recordó que el año 2015 es la meta fijada por la comunidad internacional para el cumplimiento de esos compromisos sociales, entre los que se destacan la eliminación de la pobreza extrema y el hambre, garantizar la educación primaria universal, reducir la mortalidad y mejorar la salud materna.
"Debemos tener presente que los avances en las metas hasta este momento deben ser el impulso que nos permita a todos nosotros seguir trabajando juntos para poder abordar con mayor fuerza los desafíos que tenemos por delante para lograr un Paraguay para todos y para todas", remarcó el mandatario.
En Paraguay, con una población en torno a 6,3 millones de personas, las estadísticas oficiales difundidas a fines de 2010 revelan que el 35 por ciento vive en condiciones de pobreza, y de ellas más de la mitad en la práctica indigencia.