Tras mucho tiempo de no saber de de él y que se anunciara una serie sobre su vida, además de hablar que está en la bancarrota, el cantante Luis Miguel fue captado en un Los Ángeles, pero no como siempre están acostumbrados a verlo, sino más sencillo y sin ninguna escolta a su lado.
Lo más interesante es que no se mostraba distante de los demás, sino que se le vio atendiendo a sus seguidores de lo más contento. La estrella se encontraba con un amigo mientras unos fans se le acercaron a pedirle un autógrafo.
El mismo medio afirmó que el divo estaba sin chofer, por lo que él mismo tuvo que manejar su auto. Asimismo se le vio nada menos que abrazando a un empleado del restaurante como si nada.