Lula considera injusto que el terremoto haya devastado precisamente a Haití


El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, consideró hoy injusto que el terremoto del pasado martes hubiese castigado precisamente a Haití, uno de los países más pobres del mundo y que apenas está construyendo sus instituciones tras décadas de conflictos, inestabilidad y problemas.


"Fuimos sorprendidos por un terremoto en uno de los países más pobres del mundo. A veces me pregunto si es justo que haya ocurrido exactamente en Haití, un Estado que no está organizado", afirmó Lula en un discurso que pronunció durante una ceremonia oficial.


El jefe de Estado interrumpió su pronunciamiento para pedir un minuto de silencio por las víctimas del sismo y un aplauso por la rápida y solidaria movilización de todo el mundo para ayudar al país caribeño.

 

"Ellos nunca tuvieron posibilidades en la vida", aseguró el gobernante, al recordar que Haití fue invadido por diferentes países y sufrió con golpes de Estado y problemas de corrupción.


Según el jefe de Estado de Brasil, el terremoto castigó un país que aún no tiene un Estado consolidado ni condiciones ni infraestructura para hacer frente a la tragedia.


El gobernante recordó que, pese a haber sido el primer Estado libre de América Latina y el primer Estado negro del continente, la historia de Haití está plagada de conflictos políticos, dictaduras, invasiones, inestabilidad y pobreza.

 

Agregó que el terremoto se produjo precisamente en el momento en que, con la ayuda de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH), el país comenzaba a superar algunos de sus problemas.


"Y ahora que comenzaban a tener una situación de tranquilidad, y que el Gobierno intentaba construir una armonía, ocurre la desgracia que ocurrió: un terremoto que prácticamente destruyó una parte de Haití", afirmó Lula.


"No sabemos ni cuántos muertos hay porque no hay estructura para retirar los escombros", afirmó.

 

El gobernante destacó que Brasil, que lidera las tropas de paz de la MINUSTAH y tiene 1.266 soldados en Haití, ha mostrado su solidaridad y, además del anuncio de una ayuda de 15 millones de dólares, ya envió seis aviones al país caribeño con toneladas de alimentos y medicinas, 50 bomberos, dos hospitales de campaña y otros equipos de rescate.


"Estamos haciendo lo que es posible y hasta estamos enviando agua potable, pero en un avión no cabe agua para 3 millones de personas", dijo.


Al final de su discurso Lula pidió un minuto de silencio por las víctimas del terremoto, incluyendo 14 militares brasileñas de la Minustah, a los que calificó como "héroes".

 

"Es un homenaje a los 14 soldados que estaban allá en nombre de Brasil y murieron. Además hay 4 militares desaparecidos, posiblemente muertos, y el segundo de la ONU en Haití, que era brasileño, está desaparecido y posiblemente muerto", dijo.


El presidente también se refirió al fallecimiento de la misionera brasileña Zilda Arns, de 75 años y fundadora y coordinadora de la Pastoral de la Infancia, un proyecto social del Episcopado brasileño con actuación en varios países, como una "mujer ejemplar".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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