El expresidente de Brasil Luiz Inásio Lula da Silva ha recibido esta noche el III Premio Libertad Cortes de Cádiz como un homenaje al pueblo brasileño, protagonista de una "verdadera revolución" que ha demostrado que el desarrollo económico "tiene que estar al servicio" de la reducción de las desigualdades.
Lula da Silva ha recibido este galardón en la Casa de Iberoamérica de Cádiz de manos de la alcaldesa de la ciudad, Teófila Martínez, en un acto en el que el expresidente brasileño ha culpado de la actual crisis económica a la "irresponsabilidad de los gobiernos" que han permitido que "los bancos" se hayan dedicado a financiar "la especulación".
"Lo que vivimos hoy no es culpa de España, Portugal o Grecia", ha sostenido Lula da Silva, que ha lamentado que estos países estén viviendo "momentos tan difíciles" y ha recordado que Brasil ha logrado convertirse en la séptima potencia económica mundial y aspira a convertirse en la quinta "dando un salto cualitativo en pro de la justicia social".
Un proceso en el que el pueblo brasileño "ha vuelto a creer en sí mismo" porque ha participado en todas las decisiones políticas, que han logrado que treinta millones de brasileños salgan de la pobreza, así como crear quince millones de puestos de trabajo.
Creado hace dos años dentro del programa de la Conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812, el III premio Libertad Cortes de Cádiz ha querido otorgar esta distinción al primer presidente de la historia de Brasil que no tiene título universitario, un hombre cuya vida ha sido "un compromiso con la libertad", según ha destacado el secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias.
La alcaldesa de Cádiz ha recordado que el jurado, presidido por ella, decidió entregar este galardón a Lula da Silva por "su labor constante contra la pobreza y la exclusión social" y su trabajo para extender esa labor de paz y justicia a toda Iberoamérica".
También, ha recordado la alcaldesa, por "su liderazgo en todo el continente para impulsar el cambio en su país natal y servir al mismo tiempo de ejemplo a otras naciones, demostrando que el mal de la desigualdad sí tiene cura".
El Premio Libertad Cortes de Cádiz, que en sus dos ediciones anteriores fueron otorgadas, en el 2009, al entonces presidente de Colombia, Álvaro Uribe, y en el 2010 al expresidente del Gobierno español Adolfo Suárez, ha sido entregado en esta ocasión a un hombre que pasó de ser un obrero metalúrgico a gobernar su país y que se ha convertido en un "referente mundial", en palabras de Enrique Iglesias.
Lula da Silva ha recalcado que la Constitución de Cádiz de 1812, que estableció la soberanía nacional y describió que "el objeto del gobierno es la felicidad de la nación", fue "una luz" al comienzo del "extenso proceso" para situar la libertad y la democracia como valores supremos de una sociedad.
Antes del acto el expresidente ha recibido como regalo una camiseta del Cádiz Club de Fútbol y, al terminar ha explicado que regresará mañana a Brasil, después de ver el partido de fútbol del Barcelona y el Real Madrid, sin apostar por ninguno de los dos equipos, que cuentan cada uno con dos jugadores brasileños.