El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo hoy que la huelga de hambre que mantiene el ex activista Césare Battisti no supone una "presión" para frenar su extradición a Italia, donde está condenado a cadena perpetua por cuatro asesinatos.
"Hacer huelga de hambre no le ayuda. La huelga de hambre es o un acto de desespero o de ignorancia", afirmó Lula en una entrevista concedida a dos radios locales del noreste de Brasil.
El mandatario aseguró que va a tener en cuenta todos los factores, incluyendo el hecho de que Battisti está acusado en Brasil por falsificar su pasaporte, antes de tomar una decisión "de la forma más tranquila, democrática y serena posible".
Posteriormente, en una rueda de prensa celebrada en Salvador, capital del estado de Bahía, con el presidente palestino, Mahmud Abás, Lula aseguró que la decisión de la extradición aún no está tomada, puesto que todavía no ha recibido la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF).
El dirigente aseguró que una vez reciba la misiva del Supremo, analizará la situación con sus analistas políticos y tomará la decisión de extraditarlo u ordenar la permanencia de Battisti en Brasil.
El STF autorizó esta semana la extradición de Battisti a Italia, aunque dejó la decisión final en manos de Lula, cuyo Gobierno le había concedido previamente el estatus de refugiado al ex activista, en una decisión polémica que chocaba con el pedido de extradición.
Battisti fue condenado en 1993 por cuatro asesinatos cometidos en la década de 1970, aunque escapó de la pena porque estaba refugiado en Francia y posteriormente, escondido en Brasil.
Fue arrestado por la Policía brasileña en 2007 y desde entonces espera por una decisión de Brasil en una cárcel de Brasilia.
La decisión del Gobierno de darle refugio político, basada en el presupuesto de que podría sufrir "persecución" en caso de que sea devuelto a su país, causó una crisis diplomática con Italia, que llegó a retirar a su embajador en el país suramericano durante un mes.