El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, mantendrá el carácter de urgencia con que envió para su votación en el Congreso el marco regulador del petróleo del área del presal pese a protestas de la oposición, informaron hoy fuentes oficiales.
El senador Aloizio Mercadante, jefe del grupo del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) en la cámara alta, declaró en una rueda de prensa que Lula "está convencido de que la votación es prioritaria e importante para el país".
Mercadante participó hoy en una reunión que un grupo de senadores tuvo con Lula y afirmó que el presidente considera que el plazo de 90 días que el carácter de urgencia impone al debate parlamentario es suficiente para discutir el proyecto.
La oposición, por su parte, ha amenazado con obstruir el trámite parlamentario, debido a que exige más tiempo para discutir el marco que regirá las operaciones en la zona del presal, un área de cerca de 160.000 kilómetros cuadrados en la que se sospecha que existen reservas de unos 80.000 millones de barriles de crudo.
El petróleo se encuentra en el océano Atlántico, a un promedio de 150 kilómetros de la costa, y a profundidades de entre 5.000 y 7.000 metros, debajo de una capa salina a altas temperaturas que tiene un espesor que va de 300 a 2.000 metros.
El Gobierno ha propuesto un marco regulador que fortalece las posiciones del Estado en la industria petrolera y le reserva a la estatal Petrobras presencia en todos los yacimientos del presal, así como una participación mínima del 30% en los casos de asociaciones con empresas privadas nacionales o extranjeras.
También plantea la creación de una nueva empresa pública, que ha llamado "Petrosal", para representar al Estado y "fiscalizar" la ejecución de todos los contratos en esa región petrolera.
Asimismo, sugiere un plan de capitalización de Petrobras, en una suma equivalente a 5.000 millones de barriles de petróleo, cuyo precio será establecido posteriormente.
Esa capitalización también fortalecería la posición del Estado como principal accionista de Petrobras, cuyos títulos se cotizan en las bolsas de Sao Paulo, Madrid, Nueva York y Buenos Aires.
El cuarto punto de la propuesta apunta a la creación de un fondo especial con el dinero que reciba el Estado para invertirlo en educación, ciencia y tecnología, cuidado del medio ambiente y combate al hambre y la pobreza.