El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reclamó hoy más atención de EE.UU. para América Latina y objetivos más ambiciosos contra el cambio climático, en una entrevista con Efe en la que también habló de sus propuestas para la próxima Cumbre Iberoamericana.
Lula, vestido con pantalón claro y guayabera blanca, recibió a Efe en Manaos, donde hoy se reunió con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y con representantes de los países amazónicos para estudiar una propuesta conjunta para llevar a la Conferencia del Clima que se celebrará en diciembre en Copenhague.
Al respecto, consideró que el anuncio de la Casa Blanca de que el presidente Barack Obama presentará un compromiso de EE.UU. de reducir las emisiones contaminantes un 17% para el año 2020 frente a los niveles del 2005, se queda "muy por debajo" de lo que se espera de la primera potencia mundial.
"Creo que la propuesta del presidente Obama quizás sea lo máximo que él puede hacer en función de las circunstancias políticas internas, pero está muy por debajo de aquello que es la responsabilidad histórica y el papel de EE.UU. en este mundo globalizado, como está muy por debajo la propuesta de los países desarrollados de Europa", dijo Lula.
Además, afirmó que a Obama hay que darle tiempo para que cumpla lo que prometió, pero no por ello dejó de exigir a los países que más contaminan, especialmente a Estados Unidos y China, un mayor compromiso con el medio ambiente ante la oportunidad que presenta la cumbre de Copenhague.
En lo referente a las relaciones de EE.UU. con América Latina, el gobernante brasileño recomendó a Washington que mire hacia "la familia periférica que forma parte de la familia americana y que muchas veces depende de las decisiones estadounidenses".
Según Lula, pese a que la política exterior de Obama ha sido objeto de críticas de miembros de su Gobierno, "Brasil tiene una extraordinaria relación con Estados Unidos" hasta el punto de que ha invitado dos veces al inquilino de la Casa Blanca a visitar el país.
Con respecto a la XIX Cumbre Iberoamericana se celebrará el lunes y martes próximos en Estoril (Portugal) bajo el lema "Innovación y Conocimiento", Lula dijo que estas dos herramientas son fundamentales para la competitividad.
"La innovación es una condición básica para que seamos más competitivos. Necesitamos tener en Iberoamérica una decisión de los gobiernos de poner dinero para financiar la innovación de las empresas" y, de esta forma, "ser competitivos en el mundo globalizado", expresó.
Según Lula, su Gobierno tiene mucho interés en "mostrar a los pequeños y medios empresarios que la alta competitividad que necesitan para su inserción en el mercado global exige innovación".
Lula se refirió, además, a la experiencia de Brasil con la crisis económica, y dijo que su administración tomó las medidas correctas para afrontar la situación y superarla sin los estragos que causó en otros países.
"Trabajamos con la idea de que la crisis acabó, pero estamos en alerta para dar una respuesta inmediata" en caso de que haya cualquier nuevo sobresalto en la economía mundial.
Subrayó que Brasil cerrará este año con la creación de más de 1,3 millones de nuevos empleos formales, "un dato extraordinario en un momento en el que en el mundo se destruye empleo", según sus palabras.
La misma confianza que mostró en el futuro de la economía brasileña dejó ver también en la integración sudamericana, de la que dijo que tardará "entre cinco y diez años" en ser consolidada.
"Hay un tiempo de maduración de la confianza entre los gobiernos, después entre los políticos, más tarde los empresarios y (por último) el pueblo con los pueblos de otros países", dijo.
Sobre el proceso de paz en Oriente Medio, al que ha sido invitado como mediador por los presidentes de Israel, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Irán, opinó que si se quiere conseguir una solución definitiva para el conflicto del Estado judío y los palestinos hay que conversar con "actores que no quieren la paz", incluido el movimiento islámico Hamás.
"He notado que todas las reuniones se hacen con quien quiere la paz, pero si quien no quiere la paz no se sienta a la mesa de negociación para establecer un paradigma aceptable para todos nunca habrá paz", afirmó.
Lula también habló con Efe de su futuro una vez entregue la presidencia a su sucesor, el 1 de enero de 2011, y dijo que seguirá dedicado a la política pero que no ha pensado en la posibilidad de aspirar a un tercer mandato en 2014, cuando podría presentarse de nuevo.
"Qué voy a hacer, no sé. Lo único que tengo seguro es que voy a continuar haciendo política", declaró el gobernante, quien consideró que "sería una imprudencia" por su parte pensar en volver a ser candidato en 2014.