El cambio en la cúpula de poder de China, que comenzará en octubre de 2012, no afectará a las políticas de Pekín hacia Taiwán, señaló hoy el presidente taiwanés Ma Ying-jeou en rueda de prensa.
"Hemos seguido muy cerca el estilo, políticas y direcciones del futuro líder chino y, en general, no hemos apreciado ninguna diferencia significativa con respecto al actual, en especial con respecto a las relaciones con Taiwán", dijo Ma.
Las declaraciones de Ma se refieren a la prevista sucesión del presidente chino, Hu Jintao, por parte del actual vicepresidente, Xi Jinping, de 58 años, y que se espera sea gradual y se inicie este año, cuando Hu finaliza su mandato como secretario general del Partido Comunista.
En Taiwán, a dos días de las elecciones presidenciales, sí es posible que se produzcan cambios en la política hacia China, en caso de que la opositora Tsai Ing-wen venza en los comicios y frustre el intento de reelección de Ma.
La actual política de Ma es de acercamiento económico y social, mientras promete "no declarar la independencia, no unirse a China y mantener la paz", mientras que Tsai aboga para que la isla decida su propio futuro en lo que denomina el "Consenso de Taiwán".