El alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, defendió hoy su gestión ante la Legislatura porteña, donde la oposición le acusó de "ocultar información" y le reclamó que pida licencia por su procesamiento judicial en el escándalo por espionaje desatado el año pasado.
Durante más de cuatro horas, Macri volvió hoy a defenderse y acusó al ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) de "conducir" la causa judicial por escuchas telefónicas ilegales en la que está procesado por orden del juez federal Norberto Oyarbide.
Esta causa "es una agresión política disfrazada de causa judicial conducida por Kirchner", actual secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), señaló Macri durante su exposición, en la que se declaró víctima del "acoso sistemático de escuchas ilegales".
Por su parte, legisladores de la oposición cuestionaron a Macri por la designación de agentes y funcionarios involucrados en el escándalo de espionaje, que según analistas puede afectar las aspiración presidencial del alcalde con miras a las elecciones generales de 2011.
"Fueron ustedes y no otros los que nombraron y siguieron ratificando en el cargo a este tipo de personas, y no por ingenuidad sino porque está en el ADN de su propia construcción política", arremetió el legislador de Proyecto Sur Fabio Basteiro.
A tono, el diputado porteño de Diálogo por Buenos Aires Aníbal Ibarra acusó a Macri de "ocultar información clave sobre el contrato de Ciro James -procesado en la causa- con el Ministerio de Educación" porteño y sobre "su asistencia a reuniones oficiales".
El antiguo agente federal "Ciro James concurrió a una reunión oficial con el tercero de la Policía Metropolitana", creada por la administración de Macri, uno de los líderes de la oposición al Gobierno nacional de Cristina Fernández, aseguró Ibarra.
Sin embargo, Macri negó cualquier relación con James, defendió los nombramientos en la Policía Metropolitana y consideró que "hubo un dos por ciento de error en la selección" de personal para la fuerza, cuyo primer titular, el ex comisario Jorge "Fino" Palacios, también está procesado en la causa.
En tanto, el legislador socialista Julián D'Angelo le reclamó al jefe de Gobierno de Buenos Aires que pida licencia en su cargo mientras dure el proceso judicial en el que está procesado.
En julio pasado un tribunal de alzada rechazó el recurso de apelación presentado por la defensa de Macri y ratificó por unanimidad el procesamiento dictado por Oyarbide por los delitos de "violación de secretos, abuso de autoridad y falsificación de documentos públicos en concurso con el de asociación ilícita".
En agosto, la Asamblea Legislativa porteña creó una comisión investigadora sobre el escándalo que deberá "empezar de cero", según el legislador del peronismo disidente Daniel Amoroso, para quien el jefe de Gobierno "no contestó con claridad ninguna de las preguntas".
El escándalo, bautizado como "Macrigate", estalló en octubre del pasado año con la demanda de Sergio Burstein, un abogado judío familiar de una víctima del atentado contra la mutualista judía AMIA en 1984, por escuchas telefónicas ilegales.