La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, demandó hoy al vicepresidente argentino, Julio Cobos, por "incumplir los deberes de funcionario público" cuando convalidó la aprobación en el Senado de un proyecto de ley que amplía el reparto de impuestos.
La líder de la fracción más radical de la organización humanitaria presentó también este jueves un pedido de juicio político contra Cobos en la Cámara argentina de Diputados.
"Las Madres, como siempre, seguimos denunciando a quienes traicionan a la Patria", afirmó Bonafini al presentar la demanda ante el juez federal Marcelo Martínez Di Giorgi.
Bonafini solicitó que "oportunamente se condene al denunciado" y que "se imponga el máximo de la pena privativa de libertad y la condena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de la función pública".
La denuncia achaca a Cobos el delito de dictar una resolución contraria a la Constitución o a las leyes, que está penado con un plazo de un mes a dos años de cárcel.
Cobos ya había sido denunciado el pasado lunes ante la Justicia federal por supuesto "incumplimiento" de sus deberes por parte de los abogados Antonio y Darío Liurgo.
La nueva presentación judicial se conoció días después de que el Gobierno de Cristina Fernández renovara su embestida contra el vicepresidente, quien está enfrentado con el oficialismo desde mediados de 2008.
El nuevo enfrentamiento se desató hace una semana, cuando el Senado, que preside Cobos, le dio media sanción a una reforma que prevé ampliar el reparto de lo recaudado por el impuesto a las transferencias bancarias, creado en 2001 y conocido como "impuesto al cheque".
El Senado dio luz verde a la iniciativa por "mayoría simple" (35 votos a 33), pero el Gobierno calificó de "inválida" la votación al argumentar que este proyecto, según lo establece la Constitución, necesitaba "mayoría absoluta", es decir, la mitad más uno de los miembros del cuerpo, lo que suponen 37 votos.
La presidenta argentina acusó a Cobos de "violar la Constitución" y el vicepresidente respondió que la mandataria "no respeta el juego democrático", además de indicar que había actuado conforme al reglamento de la cámara alta.
El presidente del cuerpo de Diputados, el oficialista Eduardo Fellner, devolvió ayer al Senado el proyecto para que revise su aprobación, pero horas más tarde Cobos volvió a remitirlo a la Cámara baja.
Tanto la Unión Cívica Radical como la Coalición Cívica, segunda y tercera fuerzas parlamentarias del país, respaldaron a Cobos al indicar que el oficialismo pretende "sacarle del medio".
El Gobierno y Cobos rompieron literalmente relaciones en julio de 2008, cuando con su voto de desempate en el Senado el vicepresidente impidió la aprobación de una ley por la que el Ejecutivo se proponía aplicar un sistema de impuestos móviles a la exportación de granos que era rechazado por el sector agrario.
Desde entonces, el oficialismo ha acusado de "traidor" al vicepresidente y le ha pedido que renuncie al considerarle "el jefe de la oposición".