Las autoridades malasias han detenido a diez presuntos terroristas acusados de traficar desde el convulso sur de Filipinas armas a las bases de radicales islámicos en Indonesia, indicaron hoy los medios locales.
Los sospechosos, de nacionalidad indonesia y filipina, fueron arrestados bajo la Ley de Seguridad Interna, que permite la detención indefinida sin necesidad de juicio en casos de seguridad nacional.
Las autoridades sorprendieron al grupo en el estado malasio de Sabah, en la isla de Borneo, cuando transportaba las armas procedentes del sur de Filipinas, donde también operan varios grupos extremistas musulmanes.
Según la Policía, los diez detenidos están relacionados con la banda de Abu Umar, con base en el lado indonesio de Borneo y cuyo líder fue encarcelado el pasado julio por planear un ataque contra la Embajada de Singapur en Yakarta.
El pasado septiembre, el primer ministro malasio, Najib Razak, afirmó que su Gobierno derogará en marzo del año que viene la Ley de Seguridad Interna, que según grupos de derechos humanos ha sido utilizada para perseguir a la oposición.
Najib dijo que este paquete legislativo será substituido por nuevas leyes que respetarán los derechos fundamentales de los detenidos.
La polémica ley fue creada por las autoridades británicas cuando Malasia era una colonia para la detención indefinida de supuestos terroristas, traficantes y opositores.