El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, aprobó hoy la compra de moneda extranjera que realizará el banco central en el mercado futuro y que puede alcanzar los 1.000 millones de dólares, como medida adicional para contener la apreciación del real frente a la divisa estadounidense.
"Es una orientación de que en este momento es necesaria una intervención mayor en el mercado de derivados, en el mercado futuro. Lo que el Banco Central volvió a hacer es una intervención clásica", comentó Mantega a periodistas en la capital brasileña.
El titular de la cartera económica agregó que empresas y bancos están "vendiendo en la posición futura" y con la acción del banco central, el Gobierno "va a quedar en una posición comprada futura para neutralizar esa operación".
"Cuando alguien queda 'vendido' en el mercado futuro, eso aumenta la oferta de dólares y, por consiguiente, desvaloriza el dólar y valoriza el real", detalló.
A partir de hoy la autoridad monetaria brasileña volvió a las subastas en el mercado futuro de cambio con operaciones de "swap", que no practicaba desde mediados de 2009.
El Gobierno informó esta semana que el Fondo Soberano también podrá comprar dólares en el mercado futuro con contratos de "swap".
Otra de las medidas recientemente adoptadas para frenar la avanzada del real fue la de aplicar un encaje equivalente al 60% de las posiciones que los bancos mantienen en dólares, siempre que superen los 3.000 millones de dólares o el valor patrimonial de referencia de la institución.
El año pasado, el Banco Central llegó a comprar 41.000 millones de dólares para contener la revaluación del real y aplicar un aumento del Impuesto sobre Operaciones Financieras sobre la entrada de dinero especulativo, pero ese esfuerzo monetario tuvo un impacto mínimo en el mercado.
Según datos del Banco Central, durante 2010 el real ganó un 4,6% en su relación con el dólar y acumula una subida del 108% desde 2003, lo que encarece las exportaciones del país y afecta directamente la balanza comercial.
El Gobierno considera el factor cambiario como una de las causas de la caída del 20% registrada en 2010 en el superávit comercial del país, que fue de 20.278 millones de dólares, el peor resultado en los últimos ocho años.