La actividad del volcán Galeras ha caído a niveles bajos de sismicidad tras la erupción explosiva del sábado por la noche, pero el nivel de máxima alerta se mantiene invariable, dijeron hoy las autoridades sismológicas del suroeste colombiano.
El director del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Pasto, Diego Gómez, explicó a Efe que la cima andina entró en un proceso caracterizado por el registro de muy pocos sismos, todos ellos de bajo nivel energético.
"La situación es muy parecida a la que teníamos antes de la erupción", agregó Gómez, que aludió a la quietud en la estructura volcánica que antecedió al fenómeno explosivo del sábado por la noche.
La erupción se registró hacia las 19.10 hora local (00.10 GMT de este domingo) y durante la hora siguiente estuvo seguida de una serie de sismos.
La onda expansiva del volcán fue sentida en algunos sectores de Pasto, la capital de Nariño, departamento de la frontera sur con Ecuador y en cuyo territorio está el Galeras, que se reactivó en 2004 tras un fenómeno de actividad intensa que en 1993 causó la muerte de nueve científicos que se hallaban cerca del cráter.
La erupción fue seguida de una lluvia de cenizas que cayó especialmente en Pasto, ciudad con unos 400.000 habitantes, y también del esparcimiento del olor a azufre liberado por el volcán, situado a unos 700 kilómetros de Bogotá y con una altitud de 4.276 metros sobre el nivel del mar.
"La caída de cenizas sigue en una franja de los costados oriental y suroriental del Galeras", dijo el director del Observatorio de Pasto, que indicó que "también se siente un poco el olor a azufre, que se desprende de partículas que quedaron suspendidas y que se precipitan con las lluvias".
Las condiciones meteorológicas que han imperado desde anoche en la zona, que son de lluvia y nubosidad, les han impedido a los expertos del centro científico realizar observaciones de la cima andina.
El Instituto Colombiano de Geología y Meteorología (Ingeominas, estatal), del que depende el Observatorio de Pasto, destacó en Bogotá que, por estas condiciones, ni el Centro de Advertencia de Ceniza de la Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés) de Estados Unidos pudo detectar por satélite la columna de emisión.
Ello imposibilitó calcular la altura de la columna, agregó el Ingeominas, que no descartó que el Galeras pueda presentar "nuevos episodios eruptivos".
"Seguimos en el nivel rojo, y hay que dar un poco de espera a ver cómo evoluciona (el volcán)", subrayó Gómez.
De 7.000 a 8.000 personas viven en la zona de amenaza alta del Galeras, zona que incluye algunas zonas rurales de Pasto y de las localidades vecinas de Florida y Nariño.