Una marcha silenciosa recorrió hoy las calles de la ciudad colombiana de Florencia, capital de Caquetá, nueve días después del asesinato del gobernador de ese departamento, Luis Francisco Cuéllar.
Centenares de personas, la mayoría vestidas de blanco, rechazaron el crimen de Cuéllar y marchas similares se registraron en otros municipios de ese departamento selvático.
Cuéllar, ganadero de 69 años, fue secuestrado en la noche de pasado 22 de diciembre por presuntos rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que ingresaron a su domicilio de Florencia, unos 562 kilómetros al suroeste de Bogotá.
Un policía del servicio de escoltas del gobernador murió en el asalto de los guerrilleros.
"Estuvimos muy acompañados en la marcha por todo el pueblo caqueteño que reclamaba la no violencia. Estamos muy agradecidos", dijo por su parte Paola Adriana Cuéllar, hija del gobernador asesinado
Victoria Alejandra Ramírez nieta del alto cargo, por su parte, pidió hoy durante la marcha a los rebeldes desmovilizarse y no causar mas daños.
Añadió que las autoridades "ofrecen beneficios a quienes abandonen las armas".
La manifestación ciudadana de repudio por el asesinato de Cuéllar, terminó frente a la iglesia Nuestra Señora de Lourdes en el centro de Florencia.
Cuéllar, casado y padre de tres hijos, había sido elegido gobernador del Caquetá el 28 de octubre de 2008 por el partido de centroizquierda Alianza Social Indígena (ASI), con más de 35.000 votos y fue secuestrado otras cuatro ocasiones.