Maremoto**En diciembre del año pasado, un maremoto en el Océano Indico causó cerca de 200,000 muertes y todavía no se han podido cuantificar con exactitud las pérdidas materiales sufridas principalmente en Indonesia, Tailandia e India. Después del evento natural, que en minutos borró ciudades enteras, la población afectada padeció otro tanto más por la falta de preparación para enfrentar la tragedia.
Huracán**La semana pasada, una de las principales ciudades del Sur Este de Estados Unidos, el país más rico del mundo, fue embestida por un aterrador huracán. La tragedia en Nuevo Orleáns está todavía en franco desenlace y pareciera que tanto el gobierno federal como local fueron ineficaces en la evacuación y, luego del evento, el socorro a los afectados ha sido demasiado lento.
Futuro** En esta última ocasión las pérdidas de vida humana no serán tan altas como en el Sur de Asia. Sin embargo, las pérdidas materiales, sin duda serán mayores, primero porque se trata de una importante metrópolis y luego por la afectación al abastecimiento de petróleo. Probablemente pasarán meses, si no años, hasta que conozcamos el impacto verdadero de esta última desgracia, cuyos efectos inevitablemente sentiremos hasta en Panamá.