La colombiana María Emma Mejía, una política liberal con sensibilidad social
Bogotá, 9 may (EFE).- La colombiana María Emma Mejía, quien asumió hoy en Guyana como secretaria general de Unasur, es una política liberal con un fuerte compromiso social que ha sido desde canciller de su país hasta mediadora con las FARC y presidenta de la Fundación Pies Descalzos de la cantante Shakira.
Amiga del diálogo como vía para resolver los conflictos, esta periodista de formación, que en su juventud fue modelo y presentadora, nació en Medellín en 1953.
Ha llegado a admitir que llegó "por casualidad" a la política tras estudiar Comunicación Social en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de su ciudad natal y periodismo en la Universidad del Valle, en Cali (suroeste).
Su primer trabajo como periodista fue en Londres para la BBC y luego hizo una incursión en el cine, al interpretar el papel de una amante de El Libertador Simón Bolívar.
A raíz de aquel filme, el presidente de la época, el conservador Belisario Betancur (1982-1986), la nombró directora del Instituto de Fomento Cinematográfico (Focine).
Por esos años conoció a Luis Carlos Galán, líder del Nuevo Liberalismo, una escisión del Partido Liberal, y Mejía fue directora de comunicaciones de su campaña presidencial hasta que fue asesinado en agosto de 1989, unos meses antes de las elecciones.
César Gaviria, quien sucedió a Galán como candidato liberal en aquellas elecciones, la nombró secretaria general de su campaña y, tras ganar los comicios, la designó Consejera Presidencial para Medellín, entre 1990 y 1993, en la época mas difícil y violenta a causa del poder que había adquirido el capo Pablo Escobar.
Pero a Mejía no le amedrentaron aquellos hechos y ejerció un verdadero apostolado en las barriadas de esa ciudad, llevando alivio y asistencia social a las familias más pobres.
En 1993, Gaviria la envió como embajadora a España y, con el nuevo presidente Ernesto Samper, fue ministra de Educación y de Relaciones Exteriores, entre 1995 y 1998.
En las elecciones de 1998 fue candidata a la Vicepresidencia por el Partido Liberal, como compañera del aspirante a la Presidencia Horacio Serpa, pero no lograron el triunfo.
Aún así, el nuevo presidente, el conservador Andrés Pastrana (1998-2002), la llamó para formar parte del cuerpo de negociadores en el fallido proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Durante dos años, la ahora secretaria general de la Unasur vivió entre Bogotá y San Vicente del Caguán, una localidad amazónica convertida en sede de aquellas negociaciones con la guerrilla.
María Emma Mejía ha aspirado en tres ocasiones, sin éxito, a la Alcaldía de Bogotá y, tras su paso por el izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), dedicó los últimos años todas sus energías a Pies Descalzos, además de retornar a su vieja profesión: el periodismo.
De hecho ha sido la artífice de levantar varias escuelas en Colombia para niños necesitados a través de la fundación de Shakira.
Tras la muerte el pasado diciembre del entonces secretario de la Unasur, el expresidente argentino Néstor Kirchner, el Gobierno colombiano la presentó como candidata a ocupar ese puesto.
El anuncio lo hizo el propio presidente Juan Manuel Santos durante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Mar del Plata (Argentina).
Se decidió entonces que María Emma Mejía asumiría el cargo hasta 2012, cuando será reemplazada por el venezolano Alí Rodríguez.
La apuesta de María Emma para Unasur no tuvo discusión por parte de los estados miembros, ya que a su trayectoria como canciller y mediadora en conflictos se une su visión liberal y su compromiso con los más necesitados.
El hecho de que todos los Gobiernos colombianos, tanto liberales como conservadores, a excepción del de Álvaro Uribe (2002-2010), hayan contado con su experiencia política, e incluso que haya militado en el izquierdista PDA, es un aval en su nueva tarea como secretaria general de la Unasur.
Amiga del diálogo como vía para resolver los conflictos, esta periodista de formación, que en su juventud fue modelo y presentadora, nació en Medellín en 1953.
Ha llegado a admitir que llegó "por casualidad" a la política tras estudiar Comunicación Social en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de su ciudad natal y periodismo en la Universidad del Valle, en Cali (suroeste).
Su primer trabajo como periodista fue en Londres para la BBC y luego hizo una incursión en el cine, al interpretar el papel de una amante de El Libertador Simón Bolívar.
A raíz de aquel filme, el presidente de la época, el conservador Belisario Betancur (1982-1986), la nombró directora del Instituto de Fomento Cinematográfico (Focine).
Por esos años conoció a Luis Carlos Galán, líder del Nuevo Liberalismo, una escisión del Partido Liberal, y Mejía fue directora de comunicaciones de su campaña presidencial hasta que fue asesinado en agosto de 1989, unos meses antes de las elecciones.
César Gaviria, quien sucedió a Galán como candidato liberal en aquellas elecciones, la nombró secretaria general de su campaña y, tras ganar los comicios, la designó Consejera Presidencial para Medellín, entre 1990 y 1993, en la época mas difícil y violenta a causa del poder que había adquirido el capo Pablo Escobar.
Pero a Mejía no le amedrentaron aquellos hechos y ejerció un verdadero apostolado en las barriadas de esa ciudad, llevando alivio y asistencia social a las familias más pobres.
En 1993, Gaviria la envió como embajadora a España y, con el nuevo presidente Ernesto Samper, fue ministra de Educación y de Relaciones Exteriores, entre 1995 y 1998.
En las elecciones de 1998 fue candidata a la Vicepresidencia por el Partido Liberal, como compañera del aspirante a la Presidencia Horacio Serpa, pero no lograron el triunfo.
Aún así, el nuevo presidente, el conservador Andrés Pastrana (1998-2002), la llamó para formar parte del cuerpo de negociadores en el fallido proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Durante dos años, la ahora secretaria general de la Unasur vivió entre Bogotá y San Vicente del Caguán, una localidad amazónica convertida en sede de aquellas negociaciones con la guerrilla.
María Emma Mejía ha aspirado en tres ocasiones, sin éxito, a la Alcaldía de Bogotá y, tras su paso por el izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), dedicó los últimos años todas sus energías a Pies Descalzos, además de retornar a su vieja profesión: el periodismo.
De hecho ha sido la artífice de levantar varias escuelas en Colombia para niños necesitados a través de la fundación de Shakira.
Tras la muerte el pasado diciembre del entonces secretario de la Unasur, el expresidente argentino Néstor Kirchner, el Gobierno colombiano la presentó como candidata a ocupar ese puesto.
El anuncio lo hizo el propio presidente Juan Manuel Santos durante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Mar del Plata (Argentina).
Se decidió entonces que María Emma Mejía asumiría el cargo hasta 2012, cuando será reemplazada por el venezolano Alí Rodríguez.
La apuesta de María Emma para Unasur no tuvo discusión por parte de los estados miembros, ya que a su trayectoria como canciller y mediadora en conflictos se une su visión liberal y su compromiso con los más necesitados.
El hecho de que todos los Gobiernos colombianos, tanto liberales como conservadores, a excepción del de Álvaro Uribe (2002-2010), hayan contado con su experiencia política, e incluso que haya militado en el izquierdista PDA, es un aval en su nueva tarea como secretaria general de la Unasur.