En una jornada aciaga para los púgiles latinoamericanos, Cuba resultó la excepción ayer lunes al confirmar a sus astros con la cuarta victoria sucesiva en el torneo de boxeo de los XXXVIII Juegos Olímpicos.
El peso ligero Mario Kindelán, campeón olímpico de Sydney 2000, dio otro triunfo a su país, al imponerse por RSC en el tercer asalto al nigeriano Ahmed Sadiq, confirmándose como uno de los favoritos en su división.
Mientras tanto, el peso pluma Luis Franco (57 kilos) continuó la cadena de éxitos de los boxeadores de la isla en la Sala Peristeri, de la capital griega, al imponerse 32-15 puntos a Asylbek Talasbaev, de Kirguiztán. Colombia perdió a dos de sus cinco representantes, mientras Argentina y Puerto Rico, con un boxeador cada uno, vieron escaparse sus posibilidades de aspirar a las medallas en este torneo. "No estuve tenso en ningún momento, porque me he preparado para enfrentar a cualquier boxeador aquí", dijo el cubano Franco.