El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, aseguró hoy que no hay ninguna crisis en su Gobierno, tras la renuncia este viernes del ministro de Seguridad Pública, Jose Raúl Mulino, por una polémica con el director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez.
Martilelli dijo a periodistas, en una feria productos de agrícolas en esta capital, que "solo se ha pretendido magnificar lo sucedido tras la renuncia del ministro Mulino".
El gobernante pidió que "no se estén haciendo especulaciones ni bochinches con el tema de la seguridad del país" y señaló que el próximo lunes habrá cambios en la Fuerza Pública, para lo cual pidió "un voto de confianza".
En ese sentido, señaló que el director de la Policía no va a ocupar el cargo que dejó Mulino en el Ministerio de Seguridad Pública.
Martinelli recordó que el asunto de los estamentos de seguridad del país es sensitivo, por lo que no se pueden tomar decisiones que puedan perjudicar.
La polémica entre Mulino y Pérez se originó por un proyecto de ley aprobado por el Consejo de Ministros que creaba el Sistema de Administración de Justicia Disciplinaria, que el jefe policial rechazó el jueves como innecesario por haber ya una junta disciplinaria y porque "policía juzga a policía".
"La actuación pública ayer del director general de la Policía Nacional, Señor Gustavo Pérez, es para mí sencillamente inaceptable", precisó Mulino en su carta de renuncia al presidente Martinelli, quien el jueves, en su cuenta de Twitter, anunció que retiraba la resolución que impulsaba dicha iniciativa.
Mulino afirmó que la forma de proceder de Pérez era "ilegal e inconstitucional" y que pasarla como inadvertida sería permitir "un abierto acto de desconocimiento e irrespeto de parte del señor Pérez a la institucionalidad democrática".
Destacó que con su renuncia no trataba de determinar mandos, algo que establece la ley orgánica de la Policía, sino dejar sentada su preocupación y protesta por haber desautorizado Pérez "de manera pública" a su superior inmediato y a todo el Consejo de Ministros.
Según el proyecto, impulsado por el propio Mulino y aprobado esta semana por el Consejo de Ministros, el Sistema de Administración de Justicia Disciplinaria se adscribiría al Ministerio de Seguridad y estaría compuesto por experimentados abogados, totalmente ajenos a las instituciones de seguridad del país.
Dicha junta, según la iniciativa, iba a estar compuesta por quince personas, entre jueces y suplentes, para juzgar a los agentes que incurrieran en faltas administrativas o de cualquier tipo.
Poco antes de conocerse la renuncia del ministro Mulino, la Secretaría de Comunicación del Estado había dado a conocer una nota del gobernante, en la que señalaba que propondrá al Consejo de Ministro que reconsidere el proyecto, tras conocer algunas opiniones que "deben valorarse".
"Las he escuchado y en mi opinión las objeciones ameritan que el proyecto no siga adelante y así lo sustentaré en el Consejo de Gabinete", detalló el gobernante, según la nota de prensa.
Mulino aseguró en su carta de renuncia que ésta es "irrevocable" y efectiva "a partir del 15 de marzo próximo", con el fin de entregar "el despacho debidamente" a la persona que lo reemplace.
Mulino estaba en la Administración de Martinelli desde junio de 2009, primero como titular de Gobierno y Justicia y luego, al escindirse ese Ministerio, al frente de la cartera de Seguridad.