El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, se mostró hoy a favor de que los familiares de al menos medio centenar de pacientes cuyas muertes estarían vinculadas a una peligrosa bacteria detectada en un hospital del Seguro Social del país sean indemnizadas por el Estado.
Sin mencionar cifras y "a título personal", Martinelli expresó que cree que "hay que darle una compensación" monetaria a los familiares porque la muerte de los pacientes "es una responsabilidad directa o indirecta de una entidad" pública.
El gobernante insistió en que la aparición de la bacteria Klebsiella Pneumoniae Carbapenemasa (KPC) en el principal centro de salud del Seguro Social fue un hecho "fortuito", y que no se puede responsabilizar por ello al director del organismo, Guillermo Sáez Llorens, cuya salida del cargo exigen sectores sociales y políticos de oposición.
Las autoridades de la Caja de Seguro Social han informado de la muerte de 50 pacientes infectados con la bacteria, que es muy resistente a los antibióticos, lo que ha sumido a ese sistema público de salud en una grave crisis que incluye la bajada a la mitad de sus usuarios de acuerdo a cifras oficiales.
Aunque la bacteria KPC fue detectada en diciembre de 2010 en la unidad de terapia intensiva del Complejo Metropolitano de la Caja del Seguro Social, el mayor del país y ubicado en la capital panameña, fue a partir del pasado julio que comenzó a conocerse públicamente de las muertas.
El Ministerio Público anunció que enviará al Instituto de Medicina Legal el historial clínico de las 50 víctimas reconocidas hasta ahora por las autoridades del Seguro Social para que se determine con precisión el papel del microbio en esos decesos.
"Ahora mismo la bacteria está controlada", afirmó este lunes Martinelli en entrevista con la televisión local, al insistir en que "no necesariamente" todas las muertes relacionadas con el microbio son atribuibles al mismo.
El gobernante opinó que "el problema de la bacteria se sobredimensionó" por parte de sectores que solo buscaban "protagonismo", lo que lejos de solucionar el asunto lo que hizo fue complicarlo ya que "se asustó a una gran cantidad de pacientes" que dejaron de ir al Complejo Metropolitano y colapsaron otros hospitales públicos.