El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, volvió hoy a encabezar un acto de confiscación de terrenos en un sector ribereño del Canal de Panamá, donde presuntamente se realizaban rellenos de fondo de mar ilegalmente para la construcción de un puerto.
Menos de una semana después de que el nuevo jefe de Estado protagonizará una acción similar, Martinelli se presentó en el lugar y acusó a los propietarios del terreno de realizar trabajos que "no tienen permiso, no han pagado nada y nunca se les ha aprobado nada".
Señaló a periodistas que al que "siga abusando y rellenando de manera ilegal, el Estado hará uso de su derecho y le caerá todo el peso de la Ley", independientemente de quién se trate.
La empresa dueña de la obra es "Las Brisas de Amador, S.A.", que había rellenado más de 2,8 hectáreas de fondo de mar, supuestamente, sin autorización en un área de la Isla Perico.
Según el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Alberto Vallarino, quien acompañó al mandatario, a la empresa se le había otorgado un permiso, pero no para rellenos de fondo de mar sino para habilitar un área de estacionamiento.
Dijo también que la empresa mantiene una deuda millonaria con el Estado, que no precisó.
El gobierno confiscó la semana pasada terrenos en el mismo sector al Grupo F. Internacional, al que acusó de estar construyendo una marina sin permiso.
El presidente Martinelli dijo que el empresario Jean Figali, dueño de la obra, tiene que reunirse con las autoridades del MEF para arreglar su situación.
El Estado le está exigiendo a Figali una deuda de 11 millones de dólares por arrendamientos.
El ministro Vallarino presentó la semana pasada en la Asamblea de Diputados un proyecto de ley para revisar la situación de los contratos de concesión realizados por el Estado.
La medida alcanza las concesiones hechas en áreas revertidas, que pertenecían a Estados Unidos, casinos, puertos y aeropuertos, entre otros.