Alrededor de 4,5 millones de alumnos no asisten hoy a clases en la provincia de Buenos Aires, la más poblada de Argentina, debido a una nueva huelga docente por reclamos salariales.
El paro, de 24 horas, afecta tanto a centros públicos como a privados de todos los niveles de la educación primaria y secundaria de la provincia.
El Frente Gremial, que agrupa a algunos de los principales sindicatos de profesores de Buenos Aires, convocó la huelga tras el fracaso de la ronda de reuniones que mantuvieron la semana pasada con las autoridades educativas provinciales.
"El acatamiento al paro es total", aseguró esta mañana en conferencia de prensa el secretario general del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (Suteba), Roberto Baradel, integrante del frente.
El titular del sindicato explicó que el objetivo de esta medida de fuerza es presionar al Ejecutivo provincial para que convoque una mesa de negociación en la que se aborden principalmente "el blanqueo" de sus salarios y la regularización del cobro de los subsidios a los docentes con hijos.
"Esta mesa de negociación que el Gobierno debiera convocar, en realidad, tendría que ser una acción normal y habitual por parte del Gobierno, ya que el Estado no puede pagar en negro y tiene que terminar con esta práctica", señaló Baradel.
Los docentes denuncian que el Gobierno provincial no ha respetado los plazos establecidos para presentarles propuestas concretas en respuesta a sus reclamos.
Las autoridades, por su parte, aseguran que esta medida de fuerza "es absolutamente extrema", porque, según argumentan, en este momento del año, a poco más de un mes de que termine el ciclo lectivo, es imposible volver a abrir la discusión salarial.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, el peronista Daniel Scioli, aprobó a comienzos de año una subida salarial del 24 por ciento para los maestros.