Más de un millón de personas llegaron este miércoles hasta el santuario de Lo Vásquez, en la región chilena de Valparaíso, para participar de la festividad religiosa de la Inmaculada Concepción.
Muestras de profundo fervor religioso se vivieron en Valparaíso, a unos 120 kilómetros al oeste de Santiago, bajo un implacable sol que elevó las temperaturas sobre los 30 grados celsius en una de las celebraciones religiosas más importantes de Chile.
La jornada estuvo marcada por la tragedia registrada en la cárcel de San Miguel, en las afueras de Santiago, donde murieron 81 reclusos tras una riña y posterior incendio, hecho recordado en la homilía principal por parte del Obispo de Valparaíso, monseñor Gonzalo Duarte.
En la misa de mediodía Duarte dijo que el país "tiene una inmensa deuda con quienes se encuentran privados de libertad, en un sistema penitenciario que es inhumano".
En tanto, personal de la defensa civil y la cruz roja debieron atender varios casos principalmente de heridas y deshidratación, ante las extremas muestras de religiosidad, lo que fue comentado por el rector del templo, Erwin Prieto, quien señaló que la iglesia "no incentiva a estos sacrificios".
"La iglesia no apoya a que la gente dañe su cuerpo, pero son decisiones que se respetan puesto que provienen de la fe de las personas, por ello se habilita personal para atender de la mejor manera a la gente que decide expresar su fervor de esta forma", precisó.
El balance policial fue positivo. Sólo detenciones por hurtos y casos de tráfico de drogas aislados, en una jornada que sólo fue ensombrecida por el deceso de un hombre que peregrinaba hacia el santuario y que sufrió un ataque cardiaco durante la madrugada cuando se dirigía al templo en su bicicleta.