El deporte es pasión, sin embargo hay personas que se van al extremo.
Un ejemplo de ello ocurrió en México, cuando un padre decidió vengarse de un entrenador de baloncesto porque no convocó a su hija.
Angélico Reyes le disparó en cinco ocasiones a Guillermo Audelo, técnico de los Dragones de Oaxaca. La causa de la discusión, y del posterior asesinato del entrenador, fue que cuando Reyes le preguntó al estratega los motivos por los que no contaba con su pequeña, las explicaciones no le bastaron. El homicida se dio a la fuga en un taxi.
Para colmo, decenas de niños presenciaron el hecho, que ocurrió mientras esperaban su turno para jugar en la Ciudad Universitaria de Oaxaca.