Al actor estadounidense Matt Damon le encanta protagonizar las "grandes películas" que dirige el cineasta Paul Greengrass, con el que ha colaborado en la exitosa saga Bourne y con el que hoy regresa a la gran pantalla con "Green Zone".
"Adoro trabajar con Paul y participar en las grandes películas que hace, sobretodo, en los thrillers de acción, porque creo que los hace muy bien", explicó Damon ante el estreno de la nueva producción que lo ha unido al director británico, responsable entre otros títulos de "Bloody Sunday" (2002) y "United 93" (2006).
Greengrass dirigió a Damon en "The Bourne Supremacy" (2004) y "The Bourne Ultimatum" (2007), filmes que, junto "The Bourne Identity" (2002), unieron al conocido actor para siempre al personaje de Jason Bourne.
Ahora, sin embargo, lo convierte en el subteniente estadounidense Roy Miller, que busca armas de destrucción masiva en los primeros días de la invasión de Irak en 2003, en "Green Zone", una emocionante cinta bélica que, según el célebre actor, poco tiene que ver con la saga Bourne.
"Esta película es más grande que las de Bourne en el sentido de que hay helicópteros y grandes explosiones, cosas que no suceden normalmente en las películas del caso Bourne", contó Damon, quien aseguró que "Green Zone" es una nueva muestra del cine que sabe hacer Greengrass, "que hace que no te levantes nunca de la silla".
En esta nueva aventura cinematográfica, Damon aseguró que la novedad era rodar "una gran película de acción y ambientarla en el mundo real, un mundo que todos reconocemos".
En ese sentido, el actor reconoció que el desafío fue que la cinta fuera "entretenida y apasionante, la típica película de un viernes por la noche que es lo que la gente espera de Paul", un objetivo que, a su juicio, el equipo logró con creces.
En "Green Zone", el personaje que interpreta Damon forma parte del ejército estadounidense que invadió Irak para encontrar unas armas químicas supuestamente enterradas en el desierto, pero una serie de trabas impide llevar a cabo el trabajo y Miller sospecha que todo se trata de un plan ideado para boicotear su misión.
"Como en toda película de acción tienes que tener un protagonista que se mueve por una cuestión noble, por la verdad. Mi personaje busca la verdad en esos días de guerra", sostuvo el intérprete, quien aplaudió el trabajo realizado en la cinta por un grupo de ex soldados de Irak y Afganistán.
Explicó que "Greengrass contrató a personas que habían estado en Irak y Afganistán" y que "fue realmente emocionante tener treinta chicos a los que no tenías que explicar qué debían hacer, porque lo que hacen normalmente en su trabajo es lo que hicieron ante la cámara".
"La película ganó así en autenticidad", subrayó Damon, quien en la pasada entrega de los Óscar estaba nominado al premio al mejor actor de reparto por "Invictus" (2009), de Clint Eastwood, un galardón que le arrebató el austríaco Christoph Waltz por su papel de oficial alemán en "Inglorious Basterds", de Quentin Tarantino.