El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, negó hoy ante un juez federal estar implicado en el escándalo de escuchas telefónicas ilegales a políticos y empresarios que sacudió a su Gobierno, y acusó al ex presidente Néstor Kirchner de estar "detrás" de su imputación.
"No sé que estoy haciendo acá ni de qué se me acusa", señaló el conservador Macri al ser indagado durante más de cinco horas por el magistrado Norberto Oyarbide por su presunta implicación en el caso de escuchas que investiga la justicia y que también involucra a otros funcionarios de su gobierno.
Poco después de salir de los tribunales de Buenos Aires, el alcalde brindó una rueda de prensa en la que acusó al ex presidente argentino Néstor Kirchner (2003-2007), esposo de la presidenta, Cristina Fernández, de estar "detrás" de este caso.
Esta causa "está escondiendo un modus operandi que pone en riesgo la democracia. Detrás de esto está el señor Kirchner, que cree que el poder se administra con absoluto sometimiento", sentenció Macri, rodeado por parte de su gabinete.
"A cada vez más gente le pasa lo mismo, con escraches (protestas) a medios, periodistas, políticos. Oyarbide -que investiga a Macri como presunto miembro de una asociación ilícita- ha sido funcional al kirchnerismo, lo mismo que hizo con la causa por enriquecimiento ilícito" contra Kirchner, que el magistrado sobreseyó en diciembre pasado, añadió el líder de Propuesta Republicana (PRO).
Macri negó además que esta causa pueda afectar a su candidatura presidencial en las elecciones de 2011, en las que se puede enfrentar a Kirchner, señalado como posible postulante del gobernante Partido Justicialista (peronista).
"La gente no es tonta, sabe cómo funciona Kirchner, así que todo va a seguir adelante", arremetió Macri, quien insistió en varios tramos de su exposición en que esta causa "está direccionada".
También negó haber tenido vínculo con el antiguo agente federal Ciro James, procesado y detenido el año pasado por "intervención indebida de las comunicaciones y falsificación ideológica de documentos públicos", al igual que el ex jefe de la Policía de Buenos Aires Jorge "Fino" Palacios.
En el marco de la indagatoria, los abogados de Macri también entregaron hoy a Oyarbide un escrito con los argumentos contra la acusación que pesa sobre el político.
El caso de escuchas involucra además al ministro de Seguridad de la capital argentina, Guillermo Montenegro, quien insistió la semana pasada en que Oyarbide sea apartado de la causa en un escrito que presentó al juez.
Días atrás el magistrado ordenó la detención de los ex jueces Horacio Gallardo y José Luis Rey, acusados de haber autorizado las escuchas ilegales.
El polémico caso de espionaje se destapó en octubre, cuando se conocieron supuestas prácticas de escuchas ilegales a Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado terrorista contra la mutualista judía AMIA (ocurrido el 18 de julio de 1994) por parte de Palacios.
El alcalde de Buenos Aires había encargado a Palacios la tarea de crear la Policía Metropolitana, en funciones en la capital argentina desde comienzos de este año.
El escándalo levantó una fuerte polémica entre el Ejecutivo porteño y el Gobierno de Cristina Fernández, que se reavivó a comienzos de abril cuando Oyarbide decidió citar a declarar a Macri por su presunta implicación en la causa.
Los investigadores del caso encontraron información sobre espionaje ilegal en computadoras incautadas en una agencia de seguridad controlada por Palacios y con la que también está supuestamente relacionado el antiguo subjefe de la Policía Metropolitana Osvaldo Chamorro, a quien Macri destituyó en noviembre pasado.