La ciudad colombiana de Medellín cerró hoy una exitosa VII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU) que, según dijo a Efe su director, Juan Luis Isaza, "deja un listón muy alto" para Cádiz (España), que en 2012 acogerá la más importante cita del sector.
Según cifras de los organizadores, unas 5.300 personas, entre arquitectos, académicos, estudiantes y periodistas, participaron de las cerca de 70 actividades y 16 exposiciones que acogió la Bienal, entre ellas rutas guiadas por los principales reclamos arquitectónicos e intervenciones urbanísticas en zonas marginales de Medellín (noroeste).
Aunque la mayoría fueron colombianos, hubo representantes de hasta 27 países, entre ellos de Venezuela (con una delegación de 217 personas), Ecuador (80), España (38) y Argentina (20), así como de Estados no iberoamericanos, como Italia, EE.UU., Arabia Saudí, Austria, Bélgica, Holanda, Inglaterra y Francia.
"No sólo vimos la Bienal como un evento más de arquitectura, sino como un gran suceso en el país y en la ciudad, para reflexionar sobre lo que se ha hecho estos años en Iberoamérica", dijo en una entrevista con Efe el director de la VII BIAU, el arquitecto colombiano Juan Luis Isaza.
También director de Patrimonio del Ministerio de Cultura de Colombia, Isaza explicó que esta edición, a diferencia de anteriores, no premió a ninguna obra en concreto, sino que el Premio a Mejor Obra se otorgó a las 35 seleccionadas en toda Iberoamérica.
En la pasada Bienal de Lisboa, en 2008, la Biblioteca-Parque España, situada en uno de los barrios más humildes de Medellín y obra del arquitecto colombo-italiano Giancarlo Mazzanti, recibió dicho galardón a la Mejor Obra Arquitectónica de la región.
Esa obra se erigió en el símbolo de una Medellín que en la última década impulsó una transformación social a través de vanguardistas edificios, incluso en zonas humildes, y que consiguió sacarla del primer puesto entre las ciudades más violentas de Latinoamérica, así como de su imagen vinculada al narcotraficante Pablo Escobar.
"Desde una ciudad tan estigmatizada y tan tristemente famosa como Medellín, se ha conseguido mostrar una cara diferente, una serie de alternativas. Poner sobre la mesa un sí se puede, que existen soluciones a la cantidad de problemas asociados a la ciudad", dijo.
Y es que, consideró, la arquitectura ayudó a "mejorar y coser una serie de vínculos en una ciudad muy fragmentada", demostrando que el urbanismo, en lugar de basarse solo en "fuegos artificiales muy efectistas", puede también "de una manera responsable resolver problemas de una comunidad", un requisito que el total de las 35 obras premiadas este año cumplen.
También se llevaron premios algunos trabajos de investigación y se galardonó la trayectoria de los arquitectos Nuno Teotónio Pereira (Portugal), Germán Samper (Colombia) y Fernando Castillo (Chile).
Sobre las actividades encaminadas a mostrar proyectos arquitectónicos en zonas desfavorecidas, Isaza explicó que el interés era "mostrar una Medellín real, no una cosmética y pasteurizada, sino toda su problemática y complejidad".
Porque, añadió, lo interesante es que los asistentes pudieron escuchar las conferencias de muchos expertos, pero también ver la "repercusión real" de todas esas ideas en el territorio.
Asimismo, consideró motivo de "orgullo y satisfacción" la asistencia de autoridades como el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y la ministra española de Vivienda, Beatriz Corredor.
Y aunque admitió que "todo siempre es mejorable", subrayó que Medellín "deja el listón muy alto" a próximas sedes, como la ciudad española de Cádiz, que organizará la VIII edición de la BIAU en 2012.
La próxima Bienal coincidirá con la conmemoración del Bicentenario de la primera Carta Magna Liberal de Europa, firmada en esa ciudad del sur de España.