Con este resultado, México asumió el liderato del Grupo B con tres puntos, seguido por Perú y Paraguay con un punto por su empate a tres goles en el partido previo, y relegando a Brasil a la última posición. Además del esfuerzo desplegado por los mexicanos en el terreno de juego, el equipo tricolor logró el triunfo desde el banquillo, con un esquema diseñado por el director técnico Javier Aguirre para anular el virtuosismo de los brasileños.
Cuando apenas ambos equipos se estaban acomodando sobre la cancha del estadio Pascual Guerrero, México abrió el marcador en un tiro de esquina cobrado por Alberto García Aspe desde la derecha, el guardameta Marcos rechazó el balón y Borgetti paró de pecho y aprovechó para anidar la pelota con un potente remate de derecha.
Tras la anotación, los brasileños buscaron reaccionar y tuvieron su primera oportunidad a los ocho minutos cuando Emerson conectó un remate de cabeza que el aquero Oscar Pérez apenas logró desviar. Nuevamente Emerson, 10 minutos después, estuvo cerca del empate cuando logró desmarcarse por el centro y sacó un potente zurdazo desde 30 metros que alcanzó a rozar el travesaño.
México lució muy ordenado sobre el terreno de juego, con un esquema de 3-5-2 en el que Gerardo Torrado y Alberto García Aspe interrumpieron el enlace en el mediocampo entre Juninho Paulista y Alex, dejando a Brasil sin creatividad. México se agrupaba atrás y buscaba salir a velocidad con Miguel Zepeda por la izquierda y la incorporación de Jesús Arellano por la derecha, mientras Borgetti arrastraba la marca y buscaba anticipar en los remates por el centro.
Brasil lucía sin ideas, desconcertado ante la cerrada marca de los mexicanos y buscaba abrir espacios mediante algunas jugadas individuales de Geovanni por la derecha. Jardel, el corpulento centro delantero que jugará la próxima temporada en el Marsella francés, fue completamente anulado por los zagueros Rafael Márquez y Manuel Vidrio.
El técnico brasileño, Luiz Felipe Scolari, ordenó el ingreso de Guilherme y Denilson en el segundo período
para fortalecer su ataque, pero Aguirre respondió retrasando a Arellano para marcar a Denilson por
la izquierda y formando una línea de cuatro en la defensiva.
El movimiento táctico de Aguirre fue exacto para
contrarrestar a los brasileños, que siguieron sin poder generar peligro sobre la meta de Pérez,
mientras México mantuvo el orden durante todo el partido.