Unos 3.000 campesinos se manifestaron hoy en Brasilia para exigir que el Gobierno acelere sus planes de reforma agraria y mejore la atención a la agricultura familiar, de la que aseguraron que depende la soberanía alimentaria de Brasil.
La marcha transcurrió sin incidentes por la Explanada de los Ministerios, la principal avenida de la capital brasileña, donde se sitúan todos los edificios de públicos.
La manifestación se detuvo frente a las sedes del Congreso y del Ministerio de Desarrollo Agrario, donde fueron entregados sendos documentos con las reivindicaciones de los organizadores.
El presidente de la Confederación Nacional de los Trabajadores de la Agricultura (Contag), Manoel Santos, dijo que "se presentó una pauta, que es una especie de proyecto para el desarrollo social del campo, que debería ser cumplida por el Gobierno" a fin de garantizar la soberanía alimentaria de Brasil.
Las propuestas de los campesinos también incluyen programas para una disminución de plaguicidas que pueden afectar la salud, planes para controlar la violencia generada por las disputas de tierras y un proyecto de jubilaciones y pensiones para los agricultores.
Santos afirmó que los campesinos organizados no se oponen a la gestión del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien se refirió como "un viejo aliado", pero aseguró que los sindicatos tienen "siempre" el deber de presionar.
"El Gobierno está hecho para gobernar y el movimiento sindical existe para luchar", afirmó el dirigente campesino.