Miles de estudiantes del sector público de Honduras han sido afectados hoy por un paro parcial de maestros que exigen el pago de una millonaria deuda acumulada del Gobierno al Instituto de Previsión del Magisterio (Inpremah).
La protesta de centenares de docentes, iniciada la semana pasada, se extendió hoy "a nivel nacional", dijo a periodistas el presidente del Colegio Profesional Unión Magisterial de Honduras (Coprumh), Eduardo Casaña.
Agregó que "miles de maestros" de diferentes regiones del país han llegado a Tegucigalpa y están concentrados en la Universidad Pedagógica Francisco Morazán para exigir al Gobierno que preside Porfirio Lobo el pago de la deuda, que viene desde la administración que presidió Manuel Zelaya, quien fue derrocado el 28 de junio de 2009.
Según el sector de maestros en paro, el Gobierno le adeuda unos 3.000 millones de lempiras (unos 159 millones de dólares) que corresponden al sistema de jubilaciones y pensiones de los docentes y otras aportaciones.
Los maestros en paro también exigen que el Gobierno que preside Lobo les pague los días que les han deducido por no dar clases, aún cuando el Ejecutivo les advirtió que tomaría esa medida cada vez que abandonaran sus centros de trabajo para participar en protestas callejeras, por lo general por cuestiones políticas.
En lo que va de año un sector de los maestros ha preferido participar en marchas del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que exige el regreso de Zelaya al país y una Constituyente.
Casaña indicó que la protesta de hoy continuará hasta que Lobo se siente a negociar con ellos.
Los maestros en paro han hecho caso omiso al reiterado compromiso de Lobo y el ministro de Educación, Alejandro Ventura, en el sentido que la deuda que tiene el Estado con ellos se pagará de manera diferida, pero que los educadores no deben abandonar las aulas.
Lobo invitó hoy a los dirigentes de los maestros en paro a que lleguen a la Casa Presidencial para "dialogar", pero que no dejen a los niños y jóvenes sin recibir educación, porque son "los que más necesitan formarse".
Añadió que su Gobierno ha venido cumpliendo con la deuda correspondiente a la presente administración y que honrará el compromiso de administraciones anteriores, para lo que también le ha propuesto a los docentes suscribir un pacto con la participación de terceros que den fe del compromiso oficial.
"Le digo a todo el magisterio, dejen que los niños vayan a sus clases, no se preocupen por el Inpremah que eso se va a cumplir", enfatizó el gobernante, quien además reiteró que para él es "innegociable pagarle a alguien que no va a trabajar".
Los paros de maestros afectan cada año a más de dos millones de estudiantes de preparatoria, primaria y secundaria del sector público, quienes no reciben los 200 días que establece el calendario académico.