Miles de fieles se congregaron hoy en iglesias, un estadio y un parque de Ecuador para celebrar la beatificación de Juan Pablo II, el único Papa que hasta ahora ha visitado esta nación andina.
A sus 73 años y postrada en una silla de ruedas, Segunda Santos comentó emocionada a Efe que hace 26 años acudió al parque "La Carolina" para participar en una misa oficiada por Juan Pablo II, a donde volvió hoy a renovar su fe.
En ese mismo parque se reunieron este domingo cientos de personas que portaban, entre otros, cruces, afiches, rosarios y globos con el rostro de Juan Pablo II para unirse en oración de agradecimiento por la beatificación.
Durante la celebración el arzobispo de Quito, Fausto Trávez, pidió a quien en 1985 fue monaguillo durante una de las celebraciones del Papa en Quito que compartiera su experiencia con los cientos de asistentes.
El ecuatoriano, al que Trávez identificó como el "señor Salazar", recordó que hace 26 años temblaba mientras sostenía el micrófono durante la misa y al notarlo Juan Pablo II lo tomó de la mano, tras lo cual él sintió "un calor enorme", a lo que llamó una "energía" que "jamás" dejó de sentir y ahora lo acompaña en sus acciones.
"Ahora que somos cuarentones seguimos con esa fe y la inculcamos a nuestros hijos", comentó en mención a sus otros compañeros que hace un cuarto de siglo lo acompañaron en la misa con el Papa Juan Pablo II.
De su lado, Trávez recordó durante su homilía un encuentro con Juan Pablo II cuatro meses antes de que éste muriese. Resaltó su tenacidad, su espiritualidad, y tras referirse a él en varias oportunidades como un "santo varón" dio las gracias porque ahora "bendice desde el cielo".
Apuntó que el Papa beatificado hoy enseñó a responder con amor al odio y lo parafraseó para recalcar la importancia de trabajar para que las familias permanezcan unidas.
Las celebraciones por la beatificación de Juan Pablo II se dieron en diversas localidades ecuatorianas y una de las más grandes tuvo lugar en la ciudad costera de Guayaquil (suroeste), donde miles de personas se congregaron en un estadio para asistir a una misa oficiada por Antonio Arregui, arzobispo de Guayaquil y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
Durante la homilía Arregui dijo que Juan Pablo II es un ejemplo de ser humano, "está en Dios" y es "nuestro intercesor ante Dios", apuntó.