Miles de soldados latinos que luchan por Estados Unidos en Irak sin ser ciudadanos estadounidenses obtendrán rápidamente el pasaporte, un paso más para alcanzar su "sueño americano", gracias a un decreto firmado por el presidente George W. Bush en julio pasado.
De los cerca de 15,000 militares de origen latino desplegados por EU en Irak y la zona del Golfo Pérsico, muchos tienen permiso de residencia y trabajo ("green card", o tarjeta verde), pero otros carecen de ciudadanía estadounidense.
Sin embargo, miles se han beneficiado ya de la orden ejecutiva firmada por Bush, que permite solicitar inmediatamente la ciudadanía a los militares activos desde el 11 de septiembre de 2001, o que se retiraron ese día o después con honores, dijo Daniel Kane, portavoz del Servicio de Naturalización e Inmigración (SIN).
Según cifras del Pentágono, 31,044 extranjeros residentes activos integraban las fuerzas armadas estadounidenses en abril pasado, un poco más del 2% del total, la gran mayoría de ellos en la Marina e Infantería de Marina. De éstos, 9,871 son latinoamericanos que carecen de ciudadanía, y de ellos 3,936 son mexicanos y 221 cubanos, señaló otro estudio del Pentágono en julio pasado.
De los primeros soldados que murieron en Irak uno era guatemalteco, dos mexicanos y otro colombiano. De los siete prisioneros de guerra del régimen iraquí, una es panameña y otro hijo de mexicanos.