La minera canadiense Atlas Precious Metals advirtió hoy con pedir una indemnización al Estado boliviano si no se resuelve la controversia sobre sus inversiones para reactivar una fundición de metales en la región de Potosí (suroeste).
El abogado de Atlas, Jorge Valle, dijo a Efe que si no se llega a un arreglo con el Estado, la firma pedirá la resolución del contrato suscrito con la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol) para reactivar el complejo metalúrgico de Karachipampa y una indemnización de aproximadamente 12 millones de dólares.
Atlas, que también tiene socios estadounidenses, comprometió hace dos años una inversión de 85 millones de dólares para poner en marcha desde 2009 el complejo metalúrgico, donde funcionará una fundición de plomo y plata, una refinería de zinc y una planta de producción de ácido sulfúrico.
El Gobierno de Evo Morales cobró en junio pasado una boleta de garantía de 850.000 dólares a la empresa con el argumento de que no hubo avances en el proyecto y sus inversiones apenas llegaron a dos millones de dólares, cuando la firma debió invertir 80 millones hasta este año.
Según Valle, Atlas ha invertido unos cuatro millones de dólares en estudios y en la reconstrucción y mantenimiento de la planta, que fue originalmente construida en 1985 con créditos alemanes y belgas por 200 millones de dólares, pero nunca llegó a funcionar porque la producción de plomo y plata era insuficiente entonces.
El abogado agregó que la minera canadiense invirtió otros ocho millones para la fabricación de las piezas de la planta de ácido sulfúrico que aún no ha sido montada porque la Comibol no terminó de entregarles las tierras requeridas para realizar estos trabajos.
"No es un problema que tenga que resolverlo solamente Atlas. Ellos (la Comibol) se han comprometido a entregar terrenos delimitados y saneados y esos terrenos no lo están (...) Es un contrato de riesgo compartido, ellos son socios y no se puede tratar al socio como si fuera un enemigo", lamentó.
La minera canadiense demandó a la Comibol ante el centro de arbitrajes de la Cámara Nacional de Comercio del país con el fin de que se resuelva la controversia.
Añadió que, una vez concluido ese proceso, Atlas permanecerá en el país "siempre y cuando haya condiciones adecuadas y el Gobierno, ya no la Comibol, se comprometa a resolver todos estos problemas y a dar condiciones para operar".