Los mineros ilegales de la región de Madre de Dios, en el sur de Perú, amenazaron hoy con radicalizar la huelga que comenzaron el lunes si el Gobierno no acepta su exigencia de derogar las leyes que sancionan duramente sus actividades.
El presidente de la Federación Minera de Madre de Dios (Fedemin), Luis Otzuka, señaló, en un comunicado, que sus afiliados "se mantienen firmes en su lucha", aunque manifestó su disposición a iniciar "un diálogo franco y sincero con el Gobierno central".
Según la Fedemin, las normas que ha dictado el Gobierno para combatir la actividad ilegal serán "letales para la pequeña minería" y coloca a los mineros ilegales "como vulgares delincuentes".
Otzuka dijo que la paralización será radicalizada hasta que se deroguen los decretos y consideró que "resulta lamentable y penoso que en Perú la situación se polarice por parte del Gobierno del presidente Ollanta Humala, que le quita el derecho al trabajo al criminalizar y penalizar su actividad".
El Ministerio de Energía y Minas (MEM) respondió, por su parte, que los pequeños mineros y los artesanales no deben preocuparse por las normas que sancionan a la minería ilegal.
El asesor del MEM Víctor Vargas aseguró que "no son correctas" las apreciaciones de la Fedemin y reveló que la semana pasada se reunió con sus dirigentes para aclarar "que la decisión del Gobierno es fortalecer el proceso de formalización".
"Estamos dispuestos a seguir conversando y explicando el tema para que los mineros entiendan que el proceso de formalización continúa, que va a haber un plazo para que puedan formalizase y que el MEM va a repotenciar ese proceso de formalización", acotó.
Miles de trabajadores mineros cumplieron hoy su segundo día de paralización indefinida con movilizaciones y mítines pacíficos en la ciudad de Puerto Maldonado, la capital de Madre de Dios.
Según los organizadores, la protesta "cuenta con la solidaridad y respaldo de todas las autoridades locales del lugar" y de las comunidades nativas, campesinos y comerciantes.
La situación llevó al presidente de la Cámara de Comercio de Madre de Dios, Román Meza, a invocar al diálogo a las autoridades del Gobierno central y los mineros informales.
Meza aseguró, en un comunicado, que hoy Puerto Maldonado fue "sitiada por más de 10.000 manifestantes que han obligado a cerrar los principales comercios y han paralizado la actividad productividad de la región".
"Todos los negocios han sido obligados a cerrar. La vigilancia policial es escasa. Los dos mercados más importantes han sido cerrados. Además los mineros amenazan con tomar la carretera con lo cual el panorama se agravaría mucho más", alertó.
Los mineros de Madre de Dios, a los que también se han unido los de la región norteña La Libertad y la andina Apurímac, comenzaron el lunes su huelga para pedir la derogatoria de los decretos legislativos que penalizan sus actividades hasta con 10 años de cárcel.
Otzuka asegura que su gremio agrupa a 50.000 mineros de Madre de Dios, región que genera aproximadamente 18 toneladas de oro al año.
Según datos oficiales, la minería ilegal en el país mueve más de 1.000 millones de dólares al año e involucra a unas 100.000 personas.
La fiebre por el oro ha contaminado los ríos de Madre de Dios con mercurio que ha afectado a la flora, fauna y a las comunidades indígenas que habitan la zona y ha traído consigo la trata de personas y otros delitos, según investigaciones periodísticas.