La ministra de la Presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, le hizo un guiño hoy a los empresarios asiáticos interesados en las obras del primer tren de alta velocidad del país, al asegurar que "tienen la cultura de hacer todo en menos tiempo".
El proyecto, que apunta a mejorar el transporte entre Sao Paulo y Río de Janeiro, fue diseñado de cara a la celebración en Brasil del Mundial de fútbol de 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016.
Sin embargo, el pliego de condiciones de la licitación, publicado en diciembre pasado, prevé un plazo de cinco años para que la empresa que se adjudique el proyecto de 34.600 millones de reales (unos 18.400 millones de dólares) concluya las obras, porque de lo contrario no estarían listas para la cita del fútbol.
La licitación ha despertado el interés de empresas de diversos países asiáticos, como China y Corea del Sur, así como de España, Francia y otras naciones europeas.
Rousseff afirmó hoy en rueda de prensa que el Gobierno tiene "certeza" de que el tren de alta velocidad estará en operaciones para los Juegos Olímpicos de 2016, que se celebrarán en Río de Janeiro, pero no en relación al Mundial de fútbol de 2014.
No obstante, dijo que "todo dependerá de la empresa que gane la licitación".
La ministra, quien seguramente será candidata a la presidencia en las elecciones de octubre próximo, dijo que, por "las discusiones" que ha tenido con potenciales inversores, cree que "los asiáticos tienen una práctica y una cultura de hacer las cosas en menos tiempo".
Sostuvo que el desarrollo de un tren de alta velocidad supone un "desafío de ingeniería" y afirmó que en China y en Corea del Sur los "han construido en menos tiempo".
No obstante, matizó que "las empresas de otros países también tienen una situación diferenciada".