El ministro peruano de Defensa, Rafael Rey, reiteró hoy que espera que las Fuerzas Armadas y policiales sean honradas en el Museo de la Memoria, que será construido para recordar a las víctimas de la violencia terrorista en el país.
Durante una ceremonia en la Escuela de Oficiales del Ejército, Rey dijo que las fuerzas del orden sufrieron, al igual que la sociedad civil, los delitos de lesa humanidad cometidos por los terroristas, entre los años 1980 y 2000.
"Esas fuerzas del orden no fueron ni son un bando, hay que honrarlas, y espero que esa verdad sea la que se refleje en el museo que van a construir", dijo el ministro en alusión al edificio que se levantará en el distrito capitalino de Miraflores.
En opinión del ministro de Defensa, la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), que investigó esa época de violencia, cometió un error "al sostener que lo que hubo en Perú durante el combate al terrorismo fue un enfrentamiento entre dos bandos, igualmente malos y genocidas".
Rey puntualizó que "fueron los terroristas los que atacan a la sociedad, que se defiende a través de las Fuerzas Armadas y policías, que tienen el rol de defenderla".
El informe final de la CVR, entregado en el 2003, precisó que el conflicto se saldó con 69.280 muertos y atribuyó el 54 por ciento de las víctimas a la agrupación Sendero Luminoso y cerca de un tercio a "agentes del Estado" (policías y militares).
El ministro peruano criticó que ante un fenómeno como el terrorismo la objetividad se pierde cuando "lo que prima son tesis preconcebidas, que se van a reflejar en obras con la visión subjetiva que tienen ellos mismos".
Rey hizo alusión de esta forma a la participación del escritor Mario Vargas Llosa en el proyecto de construcción del Museo de la Memoria, que ayer recibió el terreno donde se levantará en un acto al que acudió el presidente peruano, Alan García.
El museo estuvo envuelto en la polémica durante meses, pues el Gobierno en un primer momento rechazó el donativo alemán de dos millones de euros para su construcción por considerarlo no prioritario -con voces muy críticas desde sectores castrenses-, hasta que Vargas Llosa aceptó el encargo del presidente García de encabezar el proyecto.
Vargas Llosa rechazó ayer "una campaña impregnada de exageraciones y mentiras que ha hecho creer" que se buscará disculpar los actos de Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) o atacar a los militares.
"Nada de eso es cierto, es falso de toda falsedad; por el contrario, el lugar de la memoria servirá para mostrar con rigor y elocuencia la responsabilidad mayor de Sendero Luminoso", enfatizó durante la ceremonia.
A su turno, García, quien fue presidente peruano por primera vez entre 1985 y 1990, admitió que durante la guerra interna se cometieron "excesos, errores y abusos" e insistió en que "el mensaje de esta casa tiene que ser un mensaje específico contra toda forma de violencia".