Mismo problema y distinta respuesta a la violencia en colegios públicos y privados


El fenómeno de la violencia escolar es el mismo en los colegios privados y en los públicos, pero la capacidad de respuesta de los docentes, la actitud de los padres y los medios para hacerle frente son distintos en uno y otro caso, consideraron hoy expertos en el tema.


"El conflicto es el mismo, la diferencia está en como se maneja. En términos institucionales hay grandes diferencias lamentablemente, al menos en Colombia", asegura Patricia Ricco, directora del programa para la gestión del conflicto escolar Hermes.


Ricco, que participa en un seminario sobre innovación social organizado por la CEPAL y el Instituto de las Américas, está a cargo de un proyecto en Bogotá y varios municipios de Cundinamarca dirigido a niños y niñas de entre 11 y 18 años que lleva el nombre de Hermes, dios de los acuerdos en la mitología griega.

 

"Lamentablemente todavía existe la mentalidad de que quienes trabajan con el Estado sienten que no tienen un nivel de compromiso y corresponsabilidad real frente a esa labor. Nosotros encontramos que a nivel privado hay más compromiso para asimilar respuestas", manifiesta Ricco, que lleva diez años con este proyecto.


Según Anthony Ceja, coordinador del Programa de Prevención de la Violencia en la Comunidad Escolar de San Diego (California), "los padres de familia escogen cada vez más enviar a sus hijos a las escuelas privadas" para protegerles de la exposición a la violencia.


"Pero lo más importante, recalca, es que se involucren. Cuando los padres escogen la educación que quieren para sus hijos, entonces tienen éxito, ya sea en una escuela publica o privada".

 

A diferencia de lo que ocurre en Colombia, en Argentina los profesores de las escuelas publicas "ejercen un fuerte rol de militancia que facilita la implementación de los programas" de prevención de la violencia escolar, señala María Gutiérrez, de la Fundación Alternativa Social y Educativa de San Carlos de Bariloche.


"En nuestro caso el problema es cómo generar los recursos necesarios para desarrollar los programas de formación. Básicamente nos apoyamos en el trabajo voluntario", explica Gutiérrez, cuya organización impulsa programas de prevención de la violencia mediante proyectos de resolución de conflictos escolares con niños y jóvenes en riesgo.


Las escuelas privadas de Bariloche también apoyan el trabajo de esta fundación, "pero nuestro problema, apunta María Gutiérrez, es que hay una demanda muy fuerte de las escuelas públicas y no tenemos capacidad para darle respuesta".

 

Rumores malintencionados, apodos insultantes y sentimientos tóxicos abonan el terreno para el "bullying" u hostigamiento escolar, señalan los expertos que participan en este seminario organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).


Y aunque no se trata de un fenómeno nuevo, todos coinciden en que su propagación se ha visto impulsada por el uso masificado de Internet, el inadecuado tratamiento mediático y la existencia de redes sociales como Facebok o Twitter.


Según Patricia Ricco, que actualmente trabaja sobre este problema en un programa con las universidades colombianas de Los Andes y Nacional, "se está dando una serie de manifestaciones coercitivas porque los jóvenes no tienen posibilidades de ser escuchados"

 

"Una de las conclusiones que queremos establecer es, precisamente, cuál es la noción real de violencia juvenil, si obedece más a una presentación de los medios o es que realmente estamos viviendo un crecimiento", dijo a Efe.


En Estados Unidos "el problema es todavía más grave", apunta Anthony Ceja, "porque desde hace veinte años a los jóvenes les resulta muy fácil conseguir armas de fuego" y cuando hay conflictos a veces recurren a la violencia extrema, una circunstancia exacerbada además por el uso de las drogas.


Casos como el de la matanza ocurrida en 1999 en la escuela Columbine, en Colorado, donde murieron 15 personas, preocupan a los educadores y asistentes sociales en Estados Unidos, donde además "las cárceles cada día están más llenas de jóvenes".


"Para mí, el problema ahora es mucho más grave, sin duda", manifestó a Efe el coordinador del Programa de Prevención de la Violencia en la Comunidad Escolar de San Diego (California).


En el mismo sentido, María Gutiérrez opina que existe una idea generalizada en el sentido de que "lo que está cambiando es el tipo de conflictos que surgen en las escuelas, donde hoy hay mayor uso de drogas y tenencia de amas".


Y aunque la responsable de la Fundación Alternativa Social y Educativa advierte que todavía no hay estudios concluyentes sobre la proliferación del "bullying", reconoce que "ahora hay más conciencia del daño que genera en la estructura psíquica de un niño y de que la acumulación de toda esa tensión puede acabar explotando de una forma mucho más violenta".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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