Los paros que se desde hace semanas llevan a cabo los trabajadores del Servicio de Limpieza de Montevideo traen de cabeza a los vecinos de la capital, que hoy se han visto forzados a caminar entre contenedores de basura desbordados y toneladas de residuos desperdigados por las aceras.
"Cuesta trabajo caminar por la calle. Cada vez está más mugrienta y maloliente", aseguró a Efe Mercedes, una jubilada de 72 años que en el camino desde su casa al supermercado de la esquina pasa por "dos montañas de basura que nunca desaparecen".
Desde mediados de noviembre la Asociación De Empleados y Obreros Municipales (Adeom) lleva a cabo paros escalonados en los servicios de limpieza y recogida de basuras de la capital en reclamo de mejoras salariales.
El sindicato reclama un salario mínimo de 20.000 pesos (unos 1.000 dólares) y más inversión en los servicios comunales, además de un ajuste cuatrimestral de 2,5% de recuperación por encima del Índice de Precios del Consumo (IPC).
Las medidas de protesta, que van desde paros de 24 horas hasta la negativa de realizar horas extra, suponen la disminución de entre el 45 y el 50 por ciento de los servicios de recolección de basura de la ciudad, informó a Efe el secretario general de Adeom, Aníbal Varela.
Durante el pasado fin de semana no hubo recolección de basura en varias zonas de la ciudad y tampoco "levante de feria" -limpieza de las calles donde se instala semanalmente un mercado de alimentación-.
Este lunes cumplen un paro por 24 horas los trabajadores del Palacio Municipal, los municipios y los Centros Comunales Zonales (CCZ), que incluye a personal como los encargados del barrido, mientras que los demás trabajadores del sector continúan sin realizar las horas extras.
"Si no se trabajan las horas extras se realizan las jornadas de seis horas en lugar de ocho, lo que retrasa mucho el trabajo", explicó Varela.
Como resultado, hay zonas de Montevideo en donde los contenedores ya desbordados se han convertido en pequeñas montañas de basura.
Además de entorpecer el paso de los viandantes, la "basura descontrolada", denominada así por la Intendencia de la ciudad, desprende un mal olor que en ocasiones hasta se cuela en los comercios y hogares de la ciudad.
"Esperamos el ómnibus con la nariz tapada", bromea una joven que toma el autobús para ir a la facultad en una parada que está justo al lado de dos contenedores hoy rebasados.
Las altas temperaturas que comienzan a sentirse en la ciudad, donde cada día se acumulan unas 1.300 toneladas de residuos, no ayudan a la situación, sobre todo en los lugares donde la basura que no ha sido recogida corresponde a uno de los mercados de alimentos ambulantes que cada día se realizan en distintos puntos de la capital.
"Se siente en toda la calle el olor a la fruta podrida y es insoportable", comenta uno de los vecinos del barrio de Tres Cruces.
Los barrios residenciales de la capital están siendo los más afectados por el conflicto, ya que de la limpieza del Centro y la Ciudad Vieja de Montevideo se encarga una empresa privada ajena al conflicto.
En el barrio de Buceo, en el este de la ciudad, el malestar de los vecinos a finales de la semana pasada fue tal que decidieron recoger basura de diversos contenedores para luego volcarla en la esquina de la casa de una dirigente sindical.
En otras zonas, como el conocido como "barrio de los judíos", que cuenta con gran cantidad de comercios, hoy se optó por quemar el contenido de algunos de los cubos para hacer lugar a más basura.
"A quien se tienen que ir a quejar los ciudadanos es la intendenta, no a nosotros que estamos luchando por los derechos de los trabajadores", afirmó el líder sindical de Adeom.
Por su parte, la Intendencia de Montevideo, que ya se ha reunido con el sindicato en varias ocasiones sin llegar a un acuerdo, anunció que intenta disminuir la cantidad de basura desbordada con levantes especiales de acumulaciones en diversos puntos de la ciudad.
Las autoridades de la Intendencia, que solicitaron a la población que sólo tire los residuos húmedos, prevén reunirse de nuevo con Adeom este martes para intentar poner fin a la situación.
Aún así, el sindicato celebrará el miércoles una asamblea para determinar nuevas medidas, entre las que podría estar la ocupación del Palacio Municipal.