El jefe del Gobierno italiano, Mario Monti, tiene previsto el próximo lunes ilustrar sus primeras reformas económicas ante el Parlamento de Italia una vez que las apruebe ese mismo día el Consejo de Ministros.
El primer ministro acudirá por la tarde tanto a la Cámara Baja como a la Alta, al término del Consejo de Ministros, y comparecerá en rueda de prensa, según informó hoy el Gobierno italiano en un comunicado.
El anuncio de esta comparecencia parlamentaria llega después de la polémica despertada hoy en Italia por los planes de Monti de exponer sus reformas el próximo martes en programa de la televisión pública Rai antes que en el Parlamento.
En los últimos días los técnicos que trabajan en el Gobierno para ultimar las primeras medidas económicas de calado que aprobará Monti cifraron en unos 20.000 millones de euros el valor total del plan de ajuste presupuestario que el primer ministro se dispone a aprobar.
Entre las reformas, según las filtraciones que publican hoy los medios italianos, puede estar un nuevo impuesto sobre los barcos y bienes de lujo, así como la tasa patrimonial sobre la segunda y tercera propiedad inmobiliaria y la reintroducción del impuesto sobre bienes inmuebles a la primera vivienda.
El impuesto sobre el patrimonio cuenta con el rechazo frontal del ex primer ministro Silvio Berlusconi y de su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), que cuenta con el mayor número de escaños en el Parlamento y cuyo voto es clave para que Monti consiga aprobar sus reformas.
Los medios aseguran que Monti, quien también es ministro de Economía, piensa elevar dos puntos el impuesto sobre la renta de las personas físicas en sus dos tramos más elevados -el 41 % y el 43 %- para quienes ingresan 55.000-75.000 euros y más de 75.000 euros al año, respectivamente.
Algunas fuentes próximas al Gobierno hablan de que esta medida podría ser incluida en una posterior reforma fiscal, con la que el Ejecutivo podría simplificar la "jungla" de desgravaciones con las que actualmente cuenta Italia, en la que no se descarta además una nueva subida del IVA (Berlusconi ya lo hizo del 20 al 21 %).
Monti tiene en mente además, siempre según las mismas filtraciones, rebajar el Impuesto Regional sobre las Actividades Productivas (IRAP) a las empresas y que el recorte de 2.500 millones de euros al Fondo Sanitario Nacional que contemplaba uno de los planes de austeridad de Berlusconi de este verano se adelante un año, a 2012, con un nuevo recorte de 5.000 millones en 2013.
Uno de los temas más espinosos, sobre todo ante la oposición de los sindicatos, es la nueva modificación del sistema de pensiones que contempla el Ejecutivo, sobre todo el aumento de 40 a incluso 43 el mínimo de años cotizados para poder percibir la pensión de "antigüedad" sin recurrir al sistema de cuotas.
El Ejecutivo Monti, que lleva solo dos semanas en el poder tras la dimisión de Berlusconi el pasado 12 de noviembre, pretende además cambiar todo el cálculo de las pensiones italianas del actual sistema retributivo al contributivo.