El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo hoy con ironía que está "contento" con las críticas que le hizo el Gobierno de EE.UU. porque, a su juicio, demuestran que no se equivoca al cuestionar la presencia militar estadounidense en Haití.
Morales se refirió a las recientes palabras del embajador adjunto de Washington ante la ONU, Alejandro Wolff, quien señaló que las críticas lanzadas por el mandatario andino sobre la presencia militar de EE.UU. en Haití eran "retrógradas".
El gobernante boliviano sostuvo hoy en rueda de prensa que todavía hay quienes ven "con ese principio hegemónico, con un principio de sometimiento, que Latinoamérica es el patio trasero de EE.UU.", si bien agregó con ironía que está "contento y feliz" con esas críticas.
Afirmó que las réplicas de Wolff significan que sus comentarios sobre "la intervención militar en Haití no están equivocados" y aseguró que su Gobierno defenderá "la soberanía no solamente de Bolivia, sino de Latinoamérica".
La semana pasada, Morales calificó de "inhumano, salvaje y oportunista" el despliegue de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Haití tras el devastador terremoto del pasado 12 de enero.
Las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos se han deteriorado desde que Morales asumió la Presidencia por primera vez en 2006 y tuvieron su peor momento en septiembre de 2008, cuando fueron expulsados los embajadores de ambos países.
Washington y La Paz iniciaron en mayo del año pasado un diálogo para mejorar los lazos y establecer un acuerdo de mutuo respeto, cuya firma estaba prevista para noviembre pasado, pero que aún no se ha producido.
Según el Ejecutivo boliviano, será conveniente llevar "al más alto nivel" el diálogo que desarrolla con Estados Unidos para concretar el acuerdo.