El Real Salt Lake se convirtió, una vez más, en el verdugo para el Galaxy de Los Ángeles, que en el partido revancha de la final de la Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS) volvieron a perder y quedarse sin el invicto que poseían.
Si la pasada temporada se quedaron sin el título de liga, en esta ocasión el Galaxy cayó derrotado por primera vez en lo que va de temporada después de perder 1-0 en partido adelantado de la duodécima jornada de la MLS.
El único gol del partido fue obra del centrocampista argentino Javier Morales, que se tomó su venganza personal contra el Galaxy después de haberse lesionado en el inicio de la primera parte de la final por una entrada durísima del inglés David Beckham y tuvo que abandonar el campo.
Aunque con el Galaxy no estaba Beckham, que está lesionado y se encuentra con la selección de Inglaterra en Sudáfrica, Morales no perdió la motivación por ser de nuevo el cerebro en el juego del equipo y en esta ocasión también el verdugo de su rival.
La jugada del gol se produjo en el minuto 80 cuando el delantero brasileño Pablo Campos intentó un pase al área del Galaxy y el balón rebotó en el defensa Michael Stephens para quedar en los pies de Morales, quien se encontraba en posición dudosa de fuera de juego.
Sin embargo, Morales no se inmutó. Mostró un gran tranquilidad para controlar el balón y remató a gol sin que el arquero jamaicano Donovan Ricketts pudiese el evitar la caída de su arco.
"Ha sido el gran triunfo que queríamos conseguir y mi alegría enorme después de marcar el gol", declaró Morales. "Reivindicamos que somos los campeones, le quitamos la condición de invicto al Galaxy y, lo más importante, redujimos tres puntos la diferencia en la clasificación", dijo.
Morales señaló que no le preocupó la posición que tenía dentro del área, que simplemente recibió el balón y su único pensamiento fue aprovechar la oportunidad para conseguir el gol, el cuarto en lo que va de la nueva temporada.
Mientras que el jugador argentino corría todo el campo con la camiseta en la mano para celebrar el gol, el Galaxy reclamó de inmediato un fuera de juego, pero el árbitro del partido Edvin Jurisevic no accedió a sus reclamaciones.
El Galaxy, que juega sin sus dos figuras, Landon Donovan y Edson Buddle, máximo goleador de la liga, intentó en los últimos minutos conseguir el empate, pero no le fue posible ante el buen trabajo que hizo la defensa del Real Salt Lake, con el colombiano Jamison Olave a la cabeza y también Morales que bajó a ayudar.
La mejor ocasión la tuvo en el tiempo de compensación cuando el brasileño Juninho disparó potente desde fuera del área, pero el veterano arquero Nick Rimando respondió con una buen intervención.
El triunfo permitió al Real Salt Lake, actual campeón de liga, ampliar a 16 los partidos consecutivos que han disputado en su campo del Río Tinto sin conocer la derrota.
Además de quedarse con marca de 7-2-3 y 23 puntos, que les mantiene en el segundo lugar de la clasificación de la Conferencia Oeste.
Mientras que el Galaxy (10-2-1, 32 puntos) vio rota su racha triunfal de 12 partidos consecutivos sin conocer la derrota desde que comenzó la nueva temporada y de 15 contando los tres últimos de la pasada.
También hubo protagonismo latinoamericano en el otro partido de la jornada que se disputó en el Toyota Park, de Bridgeview (Illinois), donde el Fire de Chicago, con goles del centrocampista guatemalteco Marco Pappa empató a 2-2 frente a los Rapids de Colorado.
El empate supo a poco al Fire porque tuvo siempre en control del partido y del marcador hasta que en el tiempo de compensación, el delantero Conor Casey marcó el definitivo 2-2, ante la frustración de los seguidores del Fire, que entrena el mexicano Carlos de los Cobos.
Casey marcó al recibir un pase de Jamie Smith y los Rapids ampliaron su racha de partidos sin derrotas a cuatro (3-0-1) para mantenerse en el tercer lugar de la clasificación de la Conferencia Oeste con marca de 7-1-3 y 22 puntos.
A pesar de la derrota, Pappa se ha convertido en el nuevo líder indiscutible del Fire y sus dos goles, marcados con sendos pases de Baggio Husidic al minuto 23 y 46+, respectivamente, de la primera parte, le permitieron llegar a cinco en lo que va de temporada.
El Rapids se había puesto por delante en el marcador cuando al minuto 21 de la primera parte el delantero jamaicano Omar Cummings consiguió el 0-1.
El empate dejó al Fire con marca de 3-5-3 y 14 puntos para que siga en el cuarto lugar de la clasificación de la Conferencia Este.