El presidente de Bolivia, Evo Morales, relevó hoy al contralor de la República, Oswaldo Gutiérrez, al acusarlo de proteger la corrupción, horas después de que el funcionario indicara que las petroleras causaron daños al Estado por 1.000 millones de dólares.
En un acto en el palacio de Gobierno, Morales designó por decreto como contralor interino al diputado oficialista Gabriel Herbas, en lugar de Gutiérrez, quien inició su gestión en 2005 con el respaldo legislativo y debía mantenerse en el cargo durante diez años.
El cambio sobrevino después de que una comisión de la Cámara de Diputados dirigida por el oficialismo pidiera la suspensión de Gutiérrez por noventa días por no haber presentado unos informes sobre auditorías a las petroleras que operan en el país.
Morales dijo hoy que se hará una investigación sobre la gestión de Gutiérrez y lo acusó de haber favorecido a las empresas petroleras y de no haber protegido los recursos del Estado.
"Queremos saber cómo se ha manejado, cómo se ha favorecido a las trasnacionales petroleras, cómo se ha protegido la corrupción. Estoy seguro de que cuando se destape, el pueblo boliviano se avergonzará del contralor y el trabajo que hizo hasta ahora", dijo Morales.
El contralor, que se encontraba de vacaciones, se presentó hoy en varios medios para defenderse de las denuncias que atribuyó al hecho de ser un funcionario "totalmente independiente" y a la presunta intención del Gobierno de manejar "políticamente" la institución.
"Es un nefasto precedente para la Contraloría", apuntó Gutiérrez, al señalar que inclusive en "Gobiernos dictatoriales" se respetó la entidad.
También sostuvo que las auditorías sobre las petroleras han sido concluidas y consisten en 18 informes que establecen responsabilidad legal y daños cometidos por las empresas contra el Estado por "más de 1.000 millones de dólares".
Gutiérrez señaló que espera que la decisión de suspenderlo no busque trabar la presentación de los informes y la notificación a las empresas petroleras para que den sus descargos.
Aseguró que defenderá su cargo y presentará las denuncias contra el Gobierno ante organismos internacionales, en tanto que dirigentes de la oposición calificaron la suspensión como un "atropello", ya que Gutiérrez fue designado en su momento con el respaldo del Senado.
El presidente del Senado, el opositor Óscar Ortiz, afirmó que un funcionario elegido por esa cámara con el apoyo de dos tercios no puede ser suspendido sin derecho a defensa y con la decisión solo de parlamentarios oficialistas, según publica hoy la prensa local.